Sobre aquel sujeto adolescente de clase media y
desabrido que hizo las delicias del mas pintado

No se mucho de cómo ni quién inventó en
1941 a Archie Andrews y a su pléyade de amigos y novias pero recuerdo que,
de niño, antes de comenzar a leer siquiera, me gustaba ver sus caricaturas hechas
por la Hanna Barbera por el canal 5 (en México, claro).
Vistas ahora, esas caricaturas resultan
bastante bobaliconas pero, claro, estaban hechas para niños. Mas adelante, después
de su gran éxito con Sugar, sugar fue que mi hermana (mayor que yo)
comenzó a comprar sus historietas —publicadas en México por Editorial Novaro
y las encontré un poco mas divertidas, luego me interesó ser dibujante de cómics
y comencé a leerlas en inglés, envolviéndome mucho en su cultura juvenil; un tanto
aburguesada.
Pero Archie es originalmente una
historieta testimonial que buscaba levantar el ánimo

de una nación que apenas se
recuperaba del crack financiero de la gran depresión, y al mismo tiempo de granjearse
a los seguidores de la serie de películas de Andy Hardy; en las que
Mickey Rooney fue el protagonista desde 1937.
El cómic de Archie sin embargo fue en su
inicio muy del tipo Soap Opera (telenovela) con drama y situaciones
cómicas, enfocando en la desorientación de una juventud que aún no hallaba el rumbo
y, de hecho, el personaje central —Archie— era un joven en edad de trabajar y en
edad de presentarse al servicio militar.
Como todo joven de su edad en aquella época,
Archie fantaseaba con las estrellas de Hollywood y con la típica niña rica de la
ciudad, Veronica Lodge (Verónica Del Valle) que casualmente era su amiga-novia
gracias a que asistían a la misma preparatoria (o High School). Y, como en muchos
casos noveleros, existía la tercera en discordia, papel a cargo de Elizabeth
Betty Cooper, la bella chica de clase media, amiga de la niñez y enamorada
de Archie Andrews (Archie Gómez) que era amigo del alma de Forsythe Pendleton
Jones III, quien limitaba su nombre a Jughead (Torombolo), y amigo-enemigo
de un patán narcisista llamado Reginald Reggie Mantle III (Carlos
Marín). Curiosamente la relación amor-indiferencia de Archie con Verónica era muy
común en los jóvenes de los Estados Unidos en 1941.
Como ya dije, la historia original era melodramática
pero dado que los dibujos eran caricaturescos —y por la buena acogida que tuvo el
cómic—, eventualmente Archie comenzó a ser la diversión juvenil. A pesar de algunas
cosas que, de manera disfrazada, implicaban cierta sexualidad. Fue así que la historieta
tomó su carácter de comedia juvenil.
Retomando el asunto de su primera publicación
que se había planeado para noviembre de 1941, la publicación del primer número de
Archie se realizó hasta el 22 de diciembre, debido a que el país había entrado en
guerra unas semanas antes, el día 7, a consecuencia del ataque japonés a Pearl Harbor.
Fue tal vez por eso que Archie fue tomado por la juventud como un refugio más que
como una afición.

Archie compitió por ese entonces con las
caricaturas de la Warner Brothers que filmaban cortos motivantes para animar
a los soldados (por ejemplo, Daffy Duck martillando a Hitler) y al
mismo tiempo Archie también competía con Hollywood; cuyas estrellas también hacían
cortos y hasta visitaban a los soldados en sus campamentos.
Archie solo podía publicar revistas y sus
editores se sujetaban a la austeridad (por lo que incluso hubo algunos números impresos
en sepia, que hoy se venden a costos millonarios en subastas especializadas), pero
irónicamente eso fue precisamente lo que le hizo mantenerse en el gusto del público
ya que era bastante más barato comprar un magazine de dibujos que ir al cine para
ver una caricatura de cinco minutos. Igualmente era bastante difícil asistir a esas
proyecciones destinadas a la milicia.
Cuando acabó la guerra, hubo un número especial
de la historieta en el que se supone que Archie y Reggie (Carlos) habían asistido
al frente europeo y regresaban como héroes y fue el primer número en el que toman
instrumentos musicales como elemento de la historieta. De hecho fue a partir de
entonces que repentinamente comenzaron a aparecer celebridades reales de Hollywood
(y celebridades musicales) que, por una cosa u otra, hacían parada en Riverdale
y se relacionaban con la pandilla de Archie, quien seguía loco tratando de ligarse
a Verónica, en tanto Betty Cooper (Betty Rosas) andaba vuelta loca tratando de ligárselo
a él.
En ese cortejo que Archie le hacía a Verónica,
Reggie (Carlos) le hizo siempre la más dura competencia y, a propósito de las celebridades,
un cameo muy merecido fue el de Mickey Rooney en su caracterización de Andy
Hardy en 1947.
Los años cincuenta fueron, sin embargo,
la época que le dio a Archie su naturaleza americana-mundial con el advenimiento
del Rock and Roll y todos los items que eso implicaba e, históricamente,
Archie fue quien inspiró muchas de las líricas más célebres de esa música.
La primer aparición de una celebridad musical
fue Eddie Cochrane. En ese número, el guitarrista pasa por las afueras de
Riverdale pero se le poncha una llanta y Marmaduke Moose Mason (Gorilón)
trabajaba por vacaciones escolares en una Gas Store (gasolinería),
y le ayuda a Eddie. Como agradecimiento, Cochrane le regala entradas para su concierto
en una ciudad rival vecina. La historia se desarrolla en el embrollo que sucede
para que la pandilla pueda asistir al concierto.

En un número posterior, el propio Elvis
Presley fue contratado por el millonario Mr. Lodge (Sr Del Valle, del
que nunca se mencionó su nombre de pila), a insistencias caprichosas de su hija
Verónica, para actuar en un baile de la preparatoria de Riverdale.
Curioso fue que los editores
de la revista le cobraron, y además bien, a Sun Records (la disquera
que lanzó a Elvis) por concepto de publicidad y estos a su vez pagaron puntualmente
porque Elvis en ese momento era solo una estrella prometedora pero aún no era Rey
del Rock. Paradójicamente, hoy ese número tiene un valor aproximado al millón de
dólares.
Antes de que acabara la década de los cincuenta,
la revista enfrentó serias dificultades legales por haber tomado un tema en su época
muy delicado en el que Betty le dice a Archie —apenas en un cuadro— que sería feliz
de tener un bebé de él, aún si no se casara con ella.
Derivado de eso, las hipócritas asociaciones
cristianas, y de otros órdenes religiosos, iniciaron una cruzada conservadora acusando
al cómic de ser inmoral y de ser publicidad sexual disfrazada
y que, por lo mismo, motivaba a los jóvenes a tener sexo antes del matrimonio.
Los editores ofrecieron disculpas y trataron
de retirar ese número de circulación pero el daño ya estaba hecho. El cómic estuvo
dos años sin editarse coincidiendo con el ingreso de Elvis al ejército, con el encarcelamiento
de Jerry Lee Lewis y de Chuck Berry y con la muerte de Ritchie Valens y Buddy Holly
(que también habían aparecido como invitados). Por si fuera poco, la serie de filmes
que habían inspirado su creación, Andy Hardy, habían sido cancelados y Mickey Rooney
despedido.
Fue hasta 1960 que Archie fue nuevamente
publicado, después de un rescate financiero por parte de un empresario que había
comprado acciones de RCA Víctor, quien había crecido con el
cómic y quien financió la publicación siempre cuando sus creadores originales siguieran
al frente.
Esta vez, Archie y sus amigos era menos
inocentes ya que, después de esa compra de la editorial, a los personajes se les
permitió hacer comentarios audaces como el de Verónica diciéndole jocosamente a
Archie: Aquella vez, ¿recuerdas? y este se sonroja, o Betty siendo
cortejada por Cliff Richard (el cantante inglés) y en un cuadro él le dice que no
puede atenderla y ella le responde: Mas tarde podrás atenderme mejor.
En esa nueva época, los guiones del
cómic comenzaron a coquetear con la música.
Históricamente, el papá de Archie había
tocado el trombón en la banda de la marina, y su mamá había tocado el piano en el
colegio; por lo que Archie había heredado esos dotes musicales y ahora él tocaba
la guitarra.
Pero hay un proceso antes de que todos en
la pandilla comenzaran también a tocar algún instrumento. Por ese entonces sus amigos
eran simples espectadores de ello.
En un capítulo, durante un torneo escolar
de lucha greco-romana, Reggie -Carlos- se burla de Archie diciendo: Tú solo
eres capaz de tocar tu guitarra.
Ese proceso en que la pandilla pasó de ser
un grupo escolar a una banda de Pop Rock, fue para anexarse a la moda de la llamada
Ola Inglesa, surgida en 1964 y encabezada por The Beatles.
En 1967 el cómic, que seguía asesorado por
publicistas e historiadores novatos, fue llevado a su peor capítulo cuando los editores
decidieron apoyar a The Monkees (un ficticio grupo americano de rock destinado
a neutralizar a los británicos) e invitarlos a Riverdale.
Archie enfrentó su peor déficit de ventas
en años -ni siquiera la crisis de finales de los 50's les había mellado tanto- y
fue cuando su benefactor, el empresario accionista de RCA, tomó las riendas y enmendó
el error.
Después de ese bache, los editores voltearon
a ver a The Beatles y, de esa manera, fueron invitados especiales en un capítulo
en el que Mr Lodge se lleva de cumpleaños a Verónica y su pandilla a Londres. En
un enredo loco llegan al estudio donde los melenudos grababan un disco con un antológico
diálogo de los chicos con Mal Evans, asistente de los Beatles desde sus inicios.
Para quien no lo sepa, Paul McCartney
siempre fue fan de Archie, por lo que su manager Brian Epstein, ya en ese
entonces amigo personal de los ejecutivos de RCA, le sugirió a los editores y al
empresario conversar con Hanna Barbera para crear su propia serie de TV y hasta
llegó a plantear un programa en el que tanto Archie como The Beatles fueran anfitriones,
idea que jamás pudo materializarse.
El capítulo de The Beatles con Archie se
reeditó en los años setenta pero curiosamente no tuvo la misma reacción a pesar
de que ahora también cuesta una fortuna.

Ahora bien. Si en 1964 Los Beatles enfrentaron
en la vida real a los Rolling Stones como rivales —y a partir de 1966 a The Who,
Cream y Jimi Hendrix—,
en 1969 tuvieron como duros rivales nada menos que a The Archie's con su
número uno a ambos lados del planeta: Sugar, sugar, grabada por la RCA.
Batidos nada menos que por un grupo de fantasía.
Aunque también es cierto que ese disco fue debut y despedida de The Archie's, quienes
se enfocaron más en su cómic y su serie de TV teniendo un gran éxito y dejaron a
los Beatles la prerrogativa de grabar música de verdad.

La firma que publicó a Archie en los años
sesenta pagó alrededor de cinco millones de dólares por invitar artistas. Lista
que incluyó al elenco de The Sound of Music (La Novicia Rebelde),
Lost in Space (Perdidos en el Espacio), Batman and Robin,
The Green Hornet (El Avispón Verde) y Family Affair
(Mis Adorables Sobrinos —que también fueron un tributo a Andy Hardy—), entre muchos
otros.
En esa misma década, Archie también sostuvo
una rabiosa rivalidad con Walt Disney Studios, a quienes de un modo otro,
los editores siempre tacharon de Fascistas Disfrazados.
Existe un capítulo en donde Reggie -Carlos-
tiene que tomar un descanso por fatiga escolar y alguien le invita ir al Reino
Maravilloso a lo que responde ¡No!, ¡odio a un ratón cuyo mejor amigo
es un perro (Goofy) y su vecino es un pato (Donald) y todos tienen caras de sospechosos!.
Existió, por otra parte,
una fuerte colaboración entre los editores de Archie y los editores de DC Comics
y Marvel Comics. De hecho Spider Man, Punisher, Hulk
y Captain America aparecieron repetidas veces en Archie Comics. Esa sociedad
hizo que las tres editoriales se fortalecieran durante los años 1960 y 1970.
En los años setenta también hubo, aunque
con menos frecuencia, algunos invitados; como sucedió en el capítulo en el que The
Who debía actuar en Nashville pero por error fueron a parar a Riverdale y Archie
y sus amigos les prestan los instrumentos, ya que los propios estaban en Nashville
(primer capítulo en el que mencionan una ciudad real, por cierto), y actúan como
favor en un concierto benéfico de la preparatoria de Riverdale.
Célebre momento cuando Jughead (Torombolo)
le dice a Archie: ¡Oh no Archie!, ¡ese
sujeto (Keith Moon) está loco y va a hacer pedazos mi batería!, a lo que
Reggie (Carlos) le responde: Olvida la
batería. Hundirá su Rolls (Royce) en la piscina de Ronnie (Verónica) y su amigote
(Pete Townshend) brincará sobre la guitarra de este tonto (Archie).
Los Rolling Stones también fueron parte
del elenco pero dada la mala fama que los Stones tenían con las drogas, la historia
se desarrolla con la banda fuera de foco. La trama trata de cuando Archie y Reggie
(Carlos) pierden la oportunidad de ir a su concierto en el estadio de Riverdale
(por primera vez hay un estadio para multitudes) y Verónica logra rentar un palco,
pues Mr Lodge (Sr Del Valle) resulta ser socio de Mick Jagger en la casa
de bolsa londinense. Esto último fue un truco desesperado de Mick Jagger para limpiar
la imagen pública de los Stones ante los jóvenes estadounidenses.
Y, aunque es verdad que Mick Jagger, Keith
Richards son accionistas —y Charlie Watts lo fue—desde los primeros años setenta, no fue en Londres sino de Nueva
York. En 1970, los Rolling Stones habían huido de Inglaterra por los altos impuestos.
A pesar del favor de ser invitados, los
Stones como grupo sólo aparecen tocando en el último cuadro y, por cierto, fue poco
el parecido a los originales
Archie hoy

En ochenta y un años, Archie Andrews y sus
amigos no han envejecido a pesar de los intentos de muchas películas por presentarlos
en edad madura.
Siguen siendo esos inocentes (o no tanto)
adolescentes que han hecho las delicias del mundo a partir de 1941 (y el que diga
que no lo ha leído, es un mentiroso).
En ochenta y un años, Betty sigue llorando
por Archie y existe un capítulo en el que Archie la lleva al baile escolar pero
este termina bailando con Verónica. Betty se queda sollozando viendo como bailan
en tanto Jughead (Torombolo) se sirve un ponche y le dice: Mira Betty, a mí
no me gustan las chicas pero, si tuviera que salir con una, esa serías tú.
Es cuanto
Messy Blues