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sábado, octubre 26, 2024

Concierto "Live Aid" y El Fraude Implícito

"Live Aid", El Engaño Histórico que hoy Vale Millones


Aunque en 1985, en el desarrollo del activismo humanitario del músico de Rock Bob Geldof para obtener recursos a favor de Etiopía y Somalia, hubo una notable publicidad resaltando una “Gran Fraternidad” por parte de músicos famosos de Rock a través de un par de conciertos históricos, la realidad que rodeó al evento mencionado fue bastante diferente a la que hoy se conoce sobre el tema. Por un lado está la bastante cuestionable idea de un Bob Geldof abrazado ante la prensa internacional con el Dictador de Etiopía en ese entonces, Mengistu Haile Mariam y lo que política y administrativamente sucedió después, que fue el desvío de casi la mitad de los fondos a los corruptos bolsillos de Mengistu y su equipo, además de que lo que se dio en alimentos se echó a perder precisamente porque el dinero para movilizar la ayuda no llegó a su destino. Por el otro lado está el otro gran fraude mediático, tal vez involuntario, de un Bob Geldof que enfrentaba la posible ruptura de la banda a la que había pertenecido por diez años para ese entonces, The Boomtwon Rats y tenía una peculiar debilidad por hacerse notar “Ayudando” a otros y, hasta entonces, poco había logrado aparte de su intento previo de haber sido la voz del movimiento sindical de músicos que se quejaban por la falta de oportunidades en su natal Irlanda.

El punto objetivo del asunto es la parte en la que, por el concierto “Live Aid”, el Rock como música obtuvo un “Día Mundial” a su favor, Julio 13 (vaya número!), y trajo al frente idílicas historias sobre la gran bondad de los demasiados artistas que participaron en el negocio, todos ellos atraídos por la resonancia de muchos satélites transmitiendo a nivel mundial un concierto en dos sedes simultáneas (Filadelfia y Londres) con lo mejor de lo mejor de la música Rock. La lista era extensa y destacaban nombres de los años sesenta recuperando sus fueros al alimón de noveles figuras tan plásticas como la definición misma de los años ochenta. En una manera resumida de decirlo, las luminarias participaron por dos obvias razones: la probable solidaridad humanista y la necesidad de un golpe publicitario a escala mundial, lo cuál, al menos para ellos, dio resultado.

“Live Aid” no solamente consolidó carreras mediocres como Duran Duran y Hall & Oates, entre algunos otros nuevos de la época, sino que también reforzó carreras prometedoras como la de Madonna y The Pretenders, una totalmente promovida con toda la parafernalia discográfica y los otros salidos del frente callejero del suavizado Punk doblegado por el sistema tras la muerte de Sid Vicious (el peor de los Sex Pistols) siete años atrás, en 1978. Dicho evento también revivió a Led Zeppelin y The Who quienes ya hacía tiempo se habían convertido en objeto de culto nostálgico siendo portavoces de rebeldía social y glamour clasemediero encabezando el movimiento pacifista de su época al final de los años sesenta, aunque ambos casos fueron una cruda revelación de decadencia siendo considerados como “La peor actuación de Led Zeppelin” y “Una mediocre actuación de The Who” y, aunque ambos grupos son favoritos de quien esto escribe, resultan terriblemente ciertos tales juicios. Eric Clapton y Carlos Santana podrían ser los menos cuestionables en virtud a sus impecables actuaciones, no así penosos ejemplos de hipocresía funcional por parte de Mick Jagger y Tina Turner. El primero alguna vez bandera del inconformismo social y la segunda considerada un ejemplo de lucha personal. Ambos dieron en Live Aid el número más superfluo y comercial del concierto multitudinario.


La banda Queen, liderada por el vocalista Freddie Mercury, fue tal vez la grieta que resaltó el punto de quiebre y sacó a la luz la demasiado manipulada actividad administrativa del concierto, dado que su baterista, Roger Taylor (famoso por su poca paciencia y mal carácter), protestaba a cada momento de las malas condiciones en las que Queen estaba siendo alojado y presentado. La actitud de Taylor lo confrontó con el resto del grupo en un momento de nervios antes de salir a actuar y, a pesar de lo magnífico que Jim Beach, manager de Queen, y Graham King; hicieron pensar a la gente con la biopic “Bohemian Rhapsody” (2018), la realidad era otra. Queen acababa de terminar una gira mundial en la que sus miembros se tiraban de la greña tiro por viaje por cualquier provocación (la confrontación que en la película casi termina a golpes entre Roger Taylor y Freddie Mercury fue en realidad, según su biógrafo Mark Blake, entre Brian May y el vocalista) y no se sentían en forma para un concierto de tales proporciones al lado de artistas a los que casi les doblaban la edad.

Fue la boca suelta de Bob Geldof la que terminó de convencerlos cuando le espetó por teléfono al mánager del grupo, Jim Beach, que: “Dile a esa maricona miedosa que se perderá del mejor evento de toda su puta vida!”. Queen aceptó presentarse con sus reservas pero la actitud reinante en los preparativos fue más tensa de lo que la historia hace creer. Para el gusto del propio Freddie (que tampoco se destacaba por su sutileza al expresarse), Phil Collins era “un advenedizo que quería un trozo de pastel” mientras consideraba que The Who y Led Zeppelin eran “unas ancianitas que sacaron de su sillón frente a la chimenea y les dieron oportunidad de volver a actuar para recordar sus buenos tiempos”. A pesar de lo agrio que resulta el criterio de Freddie Mercury al respecto, no le faltaba razón en el sentido de popularidad. Ciertamente personajes como Jimmy Page y Robert Plant se habían distanciado radicalmente tanto musical como personalmente llevando cada uno carreras solistas de diferente orientación y Pete Townshend coqueteaba con la modalidad Pop del momento haciendo en el escenario muy notoria su animadversión por el baterista Kenney Jones, quien había reemplazado al fallecido Keith Moon también algunos años atrás, en 1978, y fue el responsable de la ruptura del grupo en 1982. Realidad dolorosa era que tanto Zeppelin como The Who resultaban más un honor de museo musical que un show del momento.

Pero Mercury no reveló, tal vez porque no lo consideraba tan personal, el hecho de que los propios Rolling Stones tenían una de sus peores épocas como grupo y aceptaron actuar por separado por diferentes razones. Keith Richards y Ron Wood por un lado junto al repetitivo Bob Dylan hacían tributo acústico a la verdadera causa, hecho que el envidioso Lou Reed no cesaba de llamar: “Indignidad de tres pésimos músicos”, mientras Mick Jagger sacaba su mejor perfil de celebridad ante los reflectores explotando la antaño imagen de rebelde que lo había hecho famoso años atrás siendo incluso el Anti-Héroe del drama que, en 1969, había derivado en la trágica muerte de Brian Jones en su piscina. Para el gusto de muchos Fans Stonianos, el Mick Jagger violento y contestatario de “Gimme Shelter”, había vendido su alma al dólar y al sistema mostrando su mejor cara digna de “Cosmopolitan” y figura de la música Disco. Nada qué ver con el temor de aquellas madres que leyeron alguna vez aquello de “Dejaría que su hija saliera con un Rolling Stone”. Tan lejano de la figura que había puesto a temblar a los mismísimos Beatles años atrás.

Y hablando de The Who. Pocos saben que para Pete Townshend, guitarrista y líder, aquello hacía mucho que no funcionaba y aceptaron porque Geldof casi le rogó de rodillas, algo que el propio Townshend lo rebelaría años después. Circunstancialmente, la idea de reunir a The Who fue parte de las discusiones de quien había sido su mánager (y hoy en día lo es nuevamente), Bill Cursbishley, con Roger Daltrey y Pete Townshend quienes ya no tenían deseos de volver a actuar juntos dado que ambos comenzaban a gozar de los beneficios de sus respectivas carreras solistas; pero el bajista John Entwistle y el baterista Kenney Jones no corrían con la misma suerte y obviamente necesitaban resucitar musicalmente en un momento difícil puesto que ambos estaban enfrentando la bancarrota. Desde luego que “Live Aid” no representaba ganancia alguna, de hecho era  un evento benéfico, pero la publicidad derivada prometía colocar de nuevo a Entwistle y a Jones en la escena. Lo cierto es que a The Who les sucedió lo que sarcásticamente le atribuiye el guionista de “Bohemian Rhapsody” al personaje de Brian May (Gwilym Lee) “Quiénes son estos dinosaurios?”, comentario que, de acuerdo a Jim Beach, fue dicho por el arrogante Phil Collins, medio en broma y medio en serio, al que Roger Daltrey, vocalista de The Who, estuvo a punto de responder a puñetazos. No es de extrañar que posteriormente The Who y Phil Collins rechazaron actuar juntos.

Elton John no fue mejor. El pianista también aprovechó el exhibidor musical y sacó bastante provecho pero posteriormente manifestó que “Live Aid” no había sido el mejor momento de su carrera, lo cual es cierto y, en contraste con Eric Clapton, tuvo que pagar el costo mediático que encasilló su carrera con el evento por mucho tiempo. Al final, los únicos realmente beneficiados fueron los artistas “Del Momento” a quienes la presencia de los legendarios les levantó la popularidad más que a los propios legendarios. Por dentro, Live Aid estuvo muy lejos de ser la gran fraternidad que aparentaba entre rivalidades  personales y ciertas discriminaciones de algunas Divas que prohibían a otros inexpertos en el negocio acercarse siquiera de lejos al área donde se encontraran protegidos por más elementos de seguridad que el propio Presidente de los Estados Unidos en aquel momento. Detalle que Geldof y su equipo omitieron muy convenientemente.


Pero los problemas de Geldof apenas comenzaban. Los impuestos en Reino Unido y Estados Unidos tienen reglas inquebrantables y muy vigiladas en cuanto a la política de su recaudación y en ambos países es posible deducir si la captación de fondos de un evento o empresa se enfoca a la Beneficencia y el fisco, de ambos gobiernos, tuvo que revisar minuciosamente la naturaleza y ejecución del “Live Aid” para asegurarse de que el evento realmente fuera de naturaleza benéfica y, para ello, hubo ONGs que tuvieron que asistir la revisión de ganancias y gastos del evento y atender el destino final de los beneficios. Como se mencionó al principio, esto no sucedió en buenos términos ya que Mengistu Haile Mariam, entonces dictador en Etiopía, y como se mencionó también al principio, desvió el dinero recaudado para movilizar etnias para él indeseables al sur del país y concentrarlas en reservaciones y, paralelamente para quedarse con parte del dinero. Lo que se entregó en especie, alimentos, se perdió ya que, por el desvío de fondos, no hubo manera de distribuirlo. Geldof y sus asociados intentaron mantener este asunto lejos del escrutinio pero el periodista Robert Keating dio un resorterazo de proporciones dantescas al publicar en julio de 1986, en la revista Spin, su artículo “Live Aid: The Terrible Truth” (Live Aid: La Terrible Verdad) que reveló el podrido resultado financiero y político de las ganancias del Live Aid. Evento que, para ese momento, tenía circulando en el mundo libros documentales, colecciones fotográficas, un set de discos compactos y otro más de películas en formato VHS recaudando aún más dinero del que no se puede asegurar que haya sido destinado a la causa contra la hambruna o al beneficio por retribución simbólica, de los artistas implicados.

El evento tuvo una réplica con el “Live 8”, veinte años después, contando con el regreso un poco más digno de The Who (irónicamente sin John Entwistle, fallecido en 2002) y la reunión de la alineación original de Pink Floyd, entre muchos otros, pero con una finalidad diametralmente opuesta a la de su inspirador “Live Aid”. En este caso, las ganancias sí implicaron impuestos, gastos y pagos al personal técnico representando una impresionante inversión por parte de sus patrocinadores, aunque desde luego los resultados fueron legal y fiscalmente mucho más claros y justificados.

Hoy mucha gente nostálgica de entre 55 a 65 años expone al “Live Aid” como el mejor par de
conciertos de todos los tiempos aunque en realidad hubo anteriormente algunos aún mejores pero menos mercantiles, tal es el caso de “Monterey International Pop Festival” en 1967 y “Woodstock” en 1969. El primero un tanto elitista alojando a la crema y nata de la sociedad californiana en un evento rebelde en actitud y vanguardista en cuanto a moda pero cuya esencia era el movimiento pacifista de las flores y abrió la puerta a la cultura existencialista que derivó en el segundo concierto mencionado. Después vendrían algunas copias como la envidiosa respuesta de Mick Jagger con su concierto en Hyde Park, disfrazado como un Tributo al guitarrista Brian Jones (que había fallecido un mes antes del evento) y el tristemente célebre concierto de “Altamont” en el que su equipo de seguridad fue una pandilla, Hell’s Angels, quienes asesinaron al fan Meredith Hunter justo en las narices de los Rolling Stones mientras actuaban. El pretexto del crimen fue: “El sujeto se acercó al escenario con una pistola”. El arma en cuestión era un revolver de juguete, según reportó la policía meses después. El punto es que “Live Aid” está lejos de ser un “Evento Rockero” a pesar de los nombres que lo componían.

La gente que aún rinde culto al “Live Aid” poca relación debieron tener en su momento con el Rock como cultura porque de hecho el verdadero Rock, para esos días, había terminado de cavar su tumba tras la muerte trágica del Ex-Beatle John Lennon, asesinado a balazos cinco años antes del evento. El movimiento del Rock, como tal, había ocupado los escenarios una década antes con mejores conciertos de Queen, Led Zeppelin, The Who y The Rolling Stones en los que esas bandas habían sido los monarcas de la música batiendo al propio Elvis Presley y al mismísimo Frank Sinatra en audiencia y herencia cultural y musical. Desde el momento en que Jimi Hendrix y The Who volaron en pedazos las dulces mieles y el ineficaz romanticismo de The Beatles en Monterey Pop en 1967, hasta la última gira de Eagles promoviendo su álbum “The Long Run” en 1980, el movimiento Rock tuvo figuras ilustres como los progresivos Yes y Genesis compitiendo con imponentes colosos como Uriah Heep, Deep Purple, Pink Floyd, Rush, Black Sabbath (con mejores cosas), UFO, Supertramp, America, y muchos otros que habrían sacado a todos los artistas nuevos del Live Aid de su propio escenario con calidad holgadamente superior. Dejando a Eric Clapton y Carlos Santana el venerado estatus de haber sido los únicos dignos en el Live Aid, cabe señalar.


Hoy, poca gente de menos de 50 años podría diferenciar o descubrir si Live Aid fue realmente el “Súper Gran Evento de Todos los tiempos” porque hoy poca gente sabe de buen Rock y lo que el Rock como cultura implica. Pocos querrían creer que Live Aid fue un fraude histórico.


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viernes, abril 01, 2022

Una porra por Riverdale!!!!!

Sobre aquel sujeto adolescente de clase media y desabrido que hizo las delicias del mas pintado

No se mucho de cómo ni quién inventó en 1941 a Archie Andrews y a su pléyade de amigos y novias pero recuerdo que, de niño, antes de comenzar a leer siquiera, me gustaba ver sus caricaturas hechas por la Hanna Barbera por el canal 5 (en México, claro).
 
Vistas ahora, esas caricaturas resultan bastante bobaliconas pero, claro, estaban hechas para niños. Mas adelante, después de su gran éxito con Sugar, sugar fue que mi hermana (mayor que yo) comenzó a comprar sus historietas —publicadas en México por Editorial Novaro y las encontré un poco mas divertidas, luego me interesó ser dibujante de cómics y comencé a leerlas en inglés, envolviéndome mucho en su cultura juvenil; un tanto aburguesada.

Pero Archie es originalmente una historieta testimonial que buscaba levantar el ánimo
 de una nación que apenas se recuperaba del crack financiero de la gran depresión, y al mismo tiempo de granjearse a los seguidores de la serie de películas de Andy Hardy; en las que Mickey Rooney fue el protagonista desde 1937.

El cómic de Archie sin embargo fue en su inicio muy del tipo Soap Opera (telenovela) con drama y situaciones cómicas, enfocando en la desorientación de una juventud que aún no hallaba el rumbo y, de hecho, el personaje central —Archie— era un joven en edad de trabajar y en edad de presentarse al servicio militar.

Como todo joven de su edad en aquella época, Archie fantaseaba con las estrellas de Hollywood y con la típica niña rica de la ciudad, Veronica Lodge (Verónica Del Valle) que casualmente era su amiga-novia gracias a que asistían a la misma preparatoria (o High School). Y, como en muchos casos noveleros, existía la tercera en discordia, papel a cargo de Elizabeth Betty Cooper, la bella chica de clase media, amiga de la niñez y enamorada de Archie Andrews (Archie Gómez) que era amigo del alma de Forsythe Pendleton Jones III, quien limitaba su nombre a Jughead (Torombolo), y amigo-enemigo de un patán narcisista llamado Reginald Reggie Mantle III (Carlos Marín). Curiosamente la relación amor-indiferencia de Archie con Verónica era muy común en los jóvenes de los Estados Unidos en 1941.
 
Como ya dije, la historia original era melodramática pero dado que los dibujos eran caricaturescos —y por la buena acogida que tuvo el cómic—, eventualmente Archie comenzó a ser la diversión juvenil. A pesar de algunas cosas que, de manera disfrazada, implicaban cierta sexualidad. Fue así que la historieta tomó su carácter de comedia juvenil.
 
Retomando el asunto de su primera publicación que se había planeado para noviembre de 1941, la publicación del primer número de Archie se realizó hasta el 22 de diciembre, debido a que el país había entrado en guerra unas semanas antes, el día 7, a consecuencia del ataque japonés a Pearl Harbor. Fue tal vez por eso que Archie fue tomado por la juventud como un refugio más que como una afición.
 
Archie compitió por ese entonces con las caricaturas de la Warner Brothers que filmaban cortos motivantes para animar a los soldados (por ejemplo, Daffy Duck martillando a Hitler) y al mismo tiempo Archie también competía con Hollywood; cuyas estrellas también hacían cortos y hasta visitaban a los soldados en sus campamentos.
 
Archie solo podía publicar revistas y sus editores se sujetaban a la austeridad (por lo que incluso hubo algunos números impresos en sepia, que hoy se venden a costos millonarios en subastas especializadas), pero irónicamente eso fue precisamente lo que le hizo mantenerse en el gusto del público ya que era bastante más barato comprar un magazine de dibujos que ir al cine para ver una caricatura de cinco minutos. Igualmente era bastante difícil asistir a esas proyecciones destinadas a la milicia.
 
Cuando acabó la guerra, hubo un número especial de la historieta en el que se supone que Archie y Reggie (Carlos) habían asistido al frente europeo y regresaban como héroes y fue el primer número en el que toman instrumentos musicales como elemento de la historieta. De hecho fue a partir de entonces que repentinamente comenzaron a aparecer celebridades reales de Hollywood (y celebridades musicales) que, por una cosa u otra, hacían parada en Riverdale y se relacionaban con la pandilla de Archie, quien seguía loco tratando de ligarse a Verónica, en tanto Betty Cooper (Betty Rosas) andaba vuelta loca tratando de ligárselo a él.
 
En ese cortejo que Archie le hacía a Verónica, Reggie (Carlos) le hizo siempre la más dura competencia y, a propósito de las celebridades, un cameo muy merecido fue el de Mickey Rooney en su caracterización de Andy Hardy en 1947.
 
Los años cincuenta fueron, sin embargo, la época que le dio a Archie su naturaleza americana-mundial con el advenimiento del Rock and Roll y todos los items que eso implicaba e, históricamente, Archie fue quien inspiró muchas de las líricas más célebres de esa música.
 
La primer aparición de una celebridad musical fue Eddie Cochrane. En ese número, el guitarrista pasa por las afueras de Riverdale pero se le poncha una llanta y Marmaduke Moose Mason (Gorilón) trabajaba por vacaciones escolares en una Gas Store (gasolinería), y le ayuda a Eddie. Como agradecimiento, Cochrane le regala entradas para su concierto en una ciudad rival vecina. La historia se desarrolla en el embrollo que sucede para que la pandilla pueda asistir al concierto.
 
En un número posterior, el propio Elvis Presley fue contratado por el millonario Mr. Lodge (Sr Del Valle, del que nunca se mencionó su nombre de pila), a insistencias caprichosas de su hija Verónica, para actuar en un baile de la preparatoria de Riverdale.
 
Curioso fue que los editores de la revista le cobraron, y además bien, a Sun Records (la disquera que lanzó a Elvis) por concepto de publicidad y estos a su vez pagaron puntualmente porque Elvis en ese momento era solo una estrella prometedora pero aún no era Rey del Rock. Paradójicamente, hoy ese número tiene un valor aproximado al millón de dólares.
 
Antes de que acabara la década de los cincuenta, la revista enfrentó serias dificultades legales por haber tomado un tema en su época muy delicado en el que Betty le dice a Archie —apenas en un cuadro— que sería feliz de tener un bebé de él, aún si no se casara con ella.
 
Derivado de eso, las hipócritas asociaciones cristianas, y de otros órdenes religiosos, iniciaron una cruzada conservadora acusando al cómic de ser inmoral y de ser publicidad sexual disfrazada y que, por lo mismo, motivaba a los jóvenes a tener sexo antes del matrimonio.
 
Los editores ofrecieron disculpas y trataron de retirar ese número de circulación pero el daño ya estaba hecho. El cómic estuvo dos años sin editarse coincidiendo con el ingreso de Elvis al ejército, con el encarcelamiento de Jerry Lee Lewis y de Chuck Berry y con la muerte de Ritchie Valens y Buddy Holly (que también habían aparecido como invitados). Por si fuera poco, la serie de filmes que habían inspirado su creación, Andy Hardy, habían sido cancelados y Mickey Rooney despedido.
 
Fue hasta 1960 que Archie fue nuevamente publicado, después de un rescate financiero por parte de un empresario que había comprado acciones de RCA Víctor, quien había crecido con el cómic y quien financió la publicación siempre cuando sus creadores originales siguieran al frente.
 
Esta vez, Archie y sus amigos era menos inocentes ya que, después de esa compra de la editorial, a los personajes se les permitió hacer comentarios audaces como el de Verónica diciéndole jocosamente a Archie: Aquella vez, ¿recuerdas? y este se sonroja, o Betty siendo cortejada por Cliff Richard (el cantante inglés) y en un cuadro él le dice que no puede atenderla y ella le responde: Mas tarde podrás atenderme mejor.
 
En esa nueva época, los guiones del cómic comenzaron a coquetear con la música.
 
Históricamente, el papá de Archie había tocado el trombón en la banda de la marina, y su mamá había tocado el piano en el colegio; por lo que Archie había heredado esos dotes musicales y ahora él tocaba la guitarra.
 
Pero hay un proceso antes de que todos en la pandilla comenzaran también a tocar algún instrumento. Por ese entonces sus amigos eran simples espectadores de ello.
 
En un capítulo, durante un torneo escolar de lucha greco-romana, Reggie -Carlos- se burla de Archie diciendo: Tú solo eres capaz de tocar tu guitarra.
 
Ese proceso en que la pandilla pasó de ser un grupo escolar a una banda de Pop Rock, fue para anexarse a la moda de la llamada Ola Inglesa, surgida en 1964 y encabezada por The Beatles.
 
En 1967 el cómic, que seguía asesorado por publicistas e historiadores novatos, fue llevado a su peor capítulo cuando los editores decidieron apoyar a The Monkees (un ficticio grupo americano de rock destinado a neutralizar a los británicos) e invitarlos a Riverdale.
 
Archie enfrentó su peor déficit de ventas en años -ni siquiera la crisis de finales de los 50's les había mellado tanto- y fue cuando su benefactor, el empresario accionista de RCA, tomó las riendas y enmendó el error.
 
Después de ese bache, los editores voltearon a ver a The Beatles y, de esa manera, fueron invitados especiales en un capítulo en el que Mr Lodge se lleva de cumpleaños a Verónica y su pandilla a Londres. En un enredo loco llegan al estudio donde los melenudos grababan un disco con un antológico diálogo de los chicos con Mal Evans, asistente de los Beatles desde sus inicios.
 
Para quien no lo sepa, Paul McCartney siempre fue fan de Archie, por lo que su manager Brian Epstein, ya en ese entonces amigo personal de los ejecutivos de RCA, le sugirió a los editores y al empresario conversar con Hanna Barbera para crear su propia serie de TV y hasta llegó a plantear un programa en el que tanto Archie como The Beatles fueran anfitriones, idea que jamás pudo materializarse.
 
El capítulo de The Beatles con Archie se reeditó en los años setenta pero curiosamente no tuvo la misma reacción a pesar de que ahora también cuesta una fortuna.
 

Ahora bien. Si en 1964 Los Beatles enfrentaron en la vida real a los Rolling Stones como rivales —y a partir de 1966 a The Who, Cream y Jimi Hendrix—, en 1969 tuvieron como duros rivales nada menos que a The Archie's con su número uno a ambos lados del planeta: Sugar, sugar,  grabada por la RCA.
 
Batidos nada menos que por un grupo de fantasía. Aunque también es cierto que ese disco fue debut y despedida de The Archie's, quienes se enfocaron más en su cómic y su serie de TV teniendo un gran éxito y dejaron a los Beatles la prerrogativa de grabar música de verdad.
 

La firma que publicó a Archie en los años sesenta pagó alrededor de cinco millones de dólares por invitar artistas. Lista que incluyó al elenco de The Sound of Music (La Novicia Rebelde), Lost in Space (Perdidos en el Espacio), Batman and Robin, The Green Hornet (El Avispón Verde) y Family Affair (Mis Adorables Sobrinos —que también fueron un tributo a Andy Hardy—), entre muchos otros.
 
En esa misma década, Archie también sostuvo una rabiosa rivalidad con Walt Disney Studios, a quienes de un modo otro, los editores siempre tacharon de Fascistas Disfrazados.
 
Existe un capítulo en donde Reggie -Carlos- tiene que tomar un descanso por fatiga escolar y alguien le invita ir al Reino Maravilloso a lo que responde ¡No!, ¡odio a un ratón cuyo mejor amigo es un perro (Goofy) y su vecino es un pato (Donald) y todos tienen caras de sospechosos!.
 
Existió, por otra parte, una fuerte colaboración entre los editores de Archie y los editores de DC Comics y Marvel Comics. De hecho Spider Man, Punisher, Hulk y Captain America aparecieron repetidas veces en Archie Comics. Esa sociedad hizo que las tres editoriales se fortalecieran durante los años 1960 y 1970.
En los años setenta también hubo, aunque con menos frecuencia, algunos invitados; como sucedió en el capítulo en el que The Who debía actuar en Nashville pero por error fueron a parar a Riverdale y Archie y sus amigos les prestan los instrumentos, ya que los propios estaban en Nashville (primer capítulo en el que mencionan una ciudad real, por cierto), y actúan como favor en un concierto benéfico de la preparatoria de Riverdale.
 
Célebre momento cuando Jughead (Torombolo) le dice a Archie: ¡Oh no Archie!, ¡ese sujeto (Keith Moon) está loco y va a hacer pedazos mi batería!, a lo que Reggie (Carlos) le responde: Olvida la batería. Hundirá su Rolls (Royce) en la piscina de Ronnie (Verónica) y su amigote (Pete Townshend) brincará sobre la guitarra de este tonto (Archie).
 
Los Rolling Stones también fueron parte del elenco pero dada la mala fama que los Stones tenían con las drogas, la historia se desarrolla con la banda fuera de foco. La trama trata de cuando Archie y Reggie (Carlos) pierden la oportunidad de ir a su concierto en el estadio de Riverdale (por primera vez hay un estadio para multitudes) y Verónica logra rentar un palco, pues Mr Lodge (Sr Del Valle) resulta ser socio de Mick Jagger en la casa de bolsa londinense. Esto último fue un truco desesperado de Mick Jagger para limpiar la imagen pública de los Stones ante los jóvenes estadounidenses.
 
Y, aunque es verdad que Mick Jagger, Keith Richards son accionistas —y Charlie Watts lo fue—desde los primeros años setenta, no fue en Londres sino de Nueva York. En 1970, los Rolling Stones habían huido de Inglaterra por los altos impuestos.
 
A pesar del favor de ser invitados, los Stones como grupo sólo aparecen tocando en el último cuadro y, por cierto, fue poco el parecido a los originales
 
Archie hoy

En ochenta y un años, Archie Andrews y sus amigos no han envejecido a pesar de los intentos de muchas películas por presentarlos en edad madura.
 
Siguen siendo esos inocentes (o no tanto) adolescentes que han hecho las delicias del mundo a partir de 1941 (y el que diga que no lo ha leído, es un mentiroso).
 
En ochenta y un años, Betty sigue llorando por Archie y existe un capítulo en el que Archie la lleva al baile escolar pero este termina bailando con Verónica. Betty se queda sollozando viendo como bailan en tanto Jughead (Torombolo) se sirve un ponche y le dice: Mira Betty, a mí no me gustan las chicas pero, si tuviera que salir con una, esa serías tú.
 
Mi favorita también siempre fue Betty Cooper.

Es cuanto

Messy Blues

domingo, diciembre 16, 2012

Jesús, alias "El Cristo"

La verdadera Navidad

Este artículo (aunque no sea de la calidad de uno) será posteado en virtualmente todos mis espacios de Internet, bien sea mi website, el website de mi amigo Iván (el que aún se atreve a recordar a un pésimo grupo como Crash Fuego Blanco –jajajajaja, broma colegas, broma-) y en todos mis blogs, tanto de grilla como de blues, el personal, la maraca, el de guitarra, el de los beatles y los que se me olviden. Digo lo anterior porque a algunos les va a extrañar que hable de cosas aparentemente religiosas en virtud de que me he mostrado un tanto mezquino refiriéndome al clero, especialmente a un fraude llamado Ratzinger. Avisados.

En fin. Esta vez no me voy de cabeza hacia las religiones (aunque serán un punto inevitable) sino a lo que para usted y para mí es la NAVIDAD, esa época del año en que adornamos nuestras casas, le damos el abrazo a todos los que queremos (y si podemos les damos un regalo), compramos todo lo que se pueda y cenamos cosas que siempre nos cuesta trabajo comprar a tiempo si no reservamos al menos una semana antes de la nochebuena. Esa época en la que, sorpréndase, incluso hay mas suicidios que en ninguna época del año, Esta época en la que celebramos de todo y de muchas maneras pero no celebramos el verdadero sentido de la navidad.

Jesucristo, la verdadera razón de la navidad. Es decir, celebramos, se supone, el nacimiento del enviado de Dios, de su advenimiento y encarnación destinado a salvar y limpiar los pecados de la humanidad. Pero antes cabría hacer una reflexión, muy personal, acerca de lo que significa “Cristo” separándolo de su nombre, Jesús, y por qué se supone que vino a compartir este mundo para sacrificarse por usted y por mí.

Yo no me considero católico, no al menos oficialmente católico, y no me inclino en reverencia hacia el Vaticano; no soy cristiano, no soy testigo, no soy mormón, no soy musulmán, no soy budista y en cierto modo me ajusto más al protestantismo (iglesia episcopal) y desde luego a las bases místicas de la orden masónica yorkiana. No es ninguna secta y no está en contra de NINGUNA religión, mencionado por aquellos idiotas que atacan a los masones sin conocerlos siquiera. Considero a Cristo como un estado espiritual que se encuentra dentro de uno mismo. Es esa parte de nosotros a la que llamamos “bondad” y que casi siempre mantenemos dormida porque, así como nos hace ser buenos, nos sujeta a la responsabilidad de ser una persona con bases y principios y eso es algo que, como animales racionales, nos cuesta trabajo asumir.

Según yo, Jesús es un iniciado ejemplar que comparte un nivel de evolución con Saint Germain y el resto de personas que hoy hacen milagros. No asumo que los Santos son solamente propiedad de los católicos sino que fueron personas con tal grado de grandeza que lograron trascender y por ello hoy se les da el reconocimiento que tienen. Esto es, los iniciados como Jesús evolucionaron a un nivel tal que alcanzaron el grado de uno previo a Dios peor esto es todo un rollo que me envolvería en demasiadas polémicas y honestamente tengo flojera para ello.

Por qué celebro la Navidad?

Hay quienes me han llamado “Pinche hipócrita” por cuestionar a los fascistas del Vaticano y al mismo tiempo celebrar la navidad. Para ustedes una sorpresa: la navidad no es propiedad de los católicos. Yo celebro el nacimiento de Jesús, a quien admiro por su perfección, por ser ejemplar, por ser quien distinguió a la humanidad del resto de seres vivos, por que él le dio a los hombres (y mujeres, obvio) el grado tal de respeto y dignidad que pocos han sabido apreciar. Es curioso que en el cumpleaños del hijo de Dios existan tantos borrachos como tristezas en el mundo mientras se supone que debería ser de celebración.

Invito a quitarse la culpa

Muchos se ponen tristes o apenados porque sienten que no pueden celebrar a intensidad tan especiales fechas, bien porque han pecado, bien porque su religión se los prohíbe o bien porque se sienten muuuuy solos. Aquí la buena noticia: La navidad está dentro de ti. A mí Satán Claus me parece una broma pesada por parte de Coca Cola (quienes lo inventaron) pero no me importa un carajo si a alguien no le gusta que yo escuche música navideña como “Adeste Fideles”, “Little drummer boy”, “Jingle Bells” y cosas así, mas nefastas me parecen las pinches ardillitas de Lalo Guerrero. No me importa si a alguien le parezca ridículo si voy a una posada a romper una piñata, como mandarinas, colaciones y prendo velitas y lucesitas de bengala, no me importa y no me importa porque a mí me gusta hacerlo. Me gusta ver hacia mis adentros y decir: “Jesús, seas o no hijo de Dios, estés donde estés, Gracias por haber venido al mundo a darnos un ejemplo de valor, amor y superación. Que pases un genial cumpleaños”.

Me gustaría que usted amable lector(a) rompiera un poco con las ataduras y los compromisos de consumismo y se asomara a su Cristo Interior, que se dejara iluminar por ese gran Maestro llamado Jesucristo al que usted puede darle el nombre que usted quiera y se le pegue la gana: Hijo de Dios, Hijo de María, Mesías, Maestro Iniciado Esenio, Maestro de la Metafísica elevada… como usted quiera llamarle. Asómese al corazón de todos los que le rodean comenzando por abrir el suyo. Cante villancicos si así le place, tómese una cervecita para relajarse, cómase unos taquitos al pastor, haga lo que mas le guste pero comience por estar en paz consigo mismo. No importa si cree o no en Dios o no importa el Dios en el que usted crea. Tiene un cerebro inteligente y un corazón que puede ser grande y con eso basta.

El cumpleaños del maestro

Hace años, unos testigos tocaron a la puerta y quisieron convencerme de su argumento de: “Si Dios quisiera que se celebrara la navidad entonces lo hubiera dicho en la Biblia”, los mandé a la... a volar. Pero reflexionando detenidamente es en cierto modo verdad que no existe una fecha precisa de cuando haya nacido Jesús. Sin embargo creo que si alguien pudiera hablar con él agradecería que al menos tenemos una fecha en la que celebramos su nacimiento. No importa cuando sea su cumpleaños, lo que importa es acercarnos a los que no nos hemos acercado en todo el año. Al vagabundo, al que no tiene algo para comer, al que está solo, al que ha perdido a alguien, al que ha sufrido mucho en este año, al triste, al alegre, al renegado, al fanático, al amigo, al enemigo, en fin, a todos. Es el tiempo de sacar nuestro Cristo interno. Es el mejor tiempo de olvidar, perdonar, pedir perdón y comenzar de nuevo. Para mí, servidor de ustedes, eso es la Navidad. Aclaro, lo anterior no incluye a los tiranos, eh? A esos no hay que perdonarlos, jejejejejejeje.

En fin. Sea como sea yo espero que cada uno de ustedes pasen una genial navidad y que el año que viene sea una oportunidad para mejorar. Yo en lo personal no podré seguir el terco consejo de César Navarrete de dejar de fumar ni de voltear a ver a las chicas morenas de piernas bonitas pero se que algo dentro de mí ha estado trabajando en ser mejor y menos absolutista. Defectos tengo pero reconocerlo es un primer paso. En fin. Ojala les haya gustado este posteo y, qué diablos…

¡Feliz Navidad!

Es el deseo de

Messy Blues

lunes, julio 16, 2012

Jon Lord (1941 - 2012)

Jonathan Douglas Lord


El caballero del teclado mágico, no solo fue uno de los creadores del concepto Deep Purple, no solo fue el inventor del tecladista clasico-rocker ingresando al mundo del blues, el hard y el heavy con un sonido Hammond y bocinas leslie, no solo fue el que estableció los estatutos de la disciplina y el profesionalismo de los músicos modernos de rock, Jon fue el mentor mismo del heavy metal sin soltar la música clásica ni el blues, fue quien reivindicó a los músicos serios e hizo de la música de acetatos patrimonio de los músicos de escuela.

Se han escrito libros enteros de cómo y por cuantos años fue el jefe de Deep Purple, hay cientos de websites relacionados a eso, hay miles de blogs de fanáticos publicando en este momento el dolor que nos produce su partida. Así que decirlo nuevamente es tanto como reiterar una y otra vez lo que no se puede evitar.

Pasé años escuchando a Deep Purple desde que tenía 16. Lo primero que supe de ellos fue a través de mi entonces bajista, Marco Rodríguez, que es 4 años mayor que yo y en aquel entonces tenía mas conocimientos musicales. No hice mucho aprecio hasta que fui a Salvatierra a visitar a una vieja loca que era mi amiga y que acababa de sufrir un muy aparatoso accidente de auto y convalecía usando muletas. A ella le gustaban Deep Purple y Pink Floyd, igual que a nosotros aunque yo no los había escuchado todavía. Lo hice a través de Universal ESTEREO FM con la canción "Hush" y andaba loco tratando de sacarla. Ese mismo año vino a México un "Deep Purple" falso acompañado por otra banda algo gris llamada "Black Oak Arkansas". Esa broma de mal gusto fue perpetrada por Rod Evans (el primer vocalista del Deep en su periodo de 1969) en junio de 1980 y se presentó en el estadio universitario. Se levantó tal polvadera que la revista "Conecte" publicó un librito biográfico en el que me enteré de su historia.
Hasta ese momento yo me había limitado a ser guitarrista de ritmos con pocas intervenciones de líder pero a partir de que compré sus discos yo quería tocar como el guitarrista Ritchie Blackmore y como el teclista Jon Lord, ya que yo toco ambos instrumentos. Después del Deep me volví aún mas exigente. Para mí Deep Purple está entre las grandes ligas como The Who, Queen, Pink Floyd, Yes, Camel, Passport, Genesis, Steppenwolf, Mott The Hople, Black Sabbath, Led Zeppelin, Beatles, Rolling Stones y otros a esa altura.

Desde los 16 soy fan del Deep Purple, casi toda mi vida considerando a Jon Lord como la ley misma del teclado de rock (en armonía con Ray Manzarek, Rick Wright y Freddie Mercury, claro) y hoy me enfrento a uno de los días más tristes de mi vida.

Solo puedo decir que lamento la pérdida y que descanse en paz el MAESTRO Jon Lord.
Donde quiera que estés MAESTRO, Dios guíe tu camino!!!!!!

sábado, octubre 08, 2011

Queen Gaga-Mercury-Rodgers

Lady Gaga vocalista de Queen??

En lo personal Lady Gaga no me cae ni bien ni mal, simplemente es la clase de artista que ni me impresiona ni me inspira como antaño en 1979 lo hicieran Freddie Mercury, Brian May, John Deacon y Roger Taylor cuando eran realmente una gran banda de rock ya que se necesita algo mas que buenas piernas y mucha publicidad como para motivarme musicalmente así que cuando Kar, ex bataco de mi hijo Messy Jr, me dijo que la "dama" sería la nueva vocalista de Queen solo pude romper a reir.

El punto es que Lady Gaga, muy a pesar de lo corriente que pudiera resultar para todo rockero de hueso colorado, podría hasta considerarse como una carta favorable para el ya caduco "Grupo" que antes eran taquilla y calidad y hoy solo son refritos de aquella buena época. Muchos dirán espantados: "Pero qué carajos le sucede a este estúpido que dice eso?????" pero la explicación es sencilla y creo que muchos me darán a regañadientes la razón completa.

Queen fue una banda por accidente en sus inicios de por sí accidentados a finales de los años sesenta cuando Smile (la banda en la que tocaban Roger y Brian) se desbandó y convocaron a otros músicos en la universidad a lo cual respondió un casi egresado en ingeniería, John Deacon, invitado por el ex vocalista de "Sour Milk Sea", Freddie Mercury, quien también había sido traído por Roger unos meses antes. No se ponían de acuerdo con el nombre y un día Mercury propuso el de "Queen" que obtuvo muchas resistencias pero al final terminaron iniciando sus actuaciones en bares con ese nombre. Eventualmente alguien le prestó un estudio a Brian May, quien trabajaba como músico de sesión, y grabaron treinta y dos horas de música llamada "Rock Progresivo" que en ese entonces era lo que rifaba. Como Mercury era mas bien comercial su toque "Glam" les hizo distintos a todos los que reinaban por esos años londinenses y la banda ganó un concurso en 1972 lo que les llevó a la edición de aquellas grabaciones en dos discos llamados "Queen" y "Queen II" y hasta ahí era el comienzo de la banda que alardeaba por sonar con sintetizadores sin usar sintetizadores con un vocalista al que mucha gente confundía con una mujer. El resto hasta 1979 es la historia de un super grupo que logró incluso la atención de John Lennon y Paul McCartney. El primero los mencionó en una entrevista de la siguiente manera: "Son unos sujetos que superan todo lo que hicimos como Beatles en el sentido de audacia y podría creer que hasta musicalmente pero el cantante me asusta porque parece que romperá en definitiva con la generación anterior", en tanto Paul dijo: "Simples imitadores de lo que hicimos con el White Album" (lo que mereció la respuesta de Brian May que dijo a su vez: "Paul, tú solo perteneciste a una gran banda pero poco mas"). Así y todo Queen logró situarse a la altura de Deep purple y Pink Floyd y al terminar la década de los setenta eran lo máximo en expresión de Rock.

No sucedió lo mismo con los años ochenta en los que Queen hizo el peor disco que se haya hecho en la historia del Rock, Hot Space, y su paulatina prostitución cuyo mejor esfuerzo fueron cosas huecas como Radio Gaga, I want to break free, Another one bites the dust, Crazy little thing called love y A kind of magic, fuera de eso Queen se convirtió en un comedido espectáculo millonario tocando piezas del pasado combinadas con éxitos de radio pero, gústele a quien le guste, para los ochenta Queen era un mero negocio y estaba muy lejos de ser la banda que diez años antes dominaba el mundo.

Lady Gaga tomó su nombre precisamente de "Radio gaga" (compuesta por el baterista Roger Taylor) y apreció la decadente carrera de Queen ya sin Freddie ni John después de la muerte del vocalista a causa del SIDA y miró con beneplácito los vanos intentos de Paul Rodgers, ex de "Free", por recolocar a Queen en la escena. Queen como grupo solo se pudo sostener a lo largo de la primer década de los 2000 gracias a su bastante mediocre espectáculo musical denominado, vaya ingenio, "We will rock you" que, para variar, presentaba el mejor repertorio del grupo en versiones acartonadas, cosa que hoy pretenden hacer película por cierto.

Queen, para mi gusto, dejó de ser Queen en 1979 y lamento ver cómo Brian May insiste en mantener vivo todo aquello por no poder hacer algo mejor como solista. Claro, a estas alturas creo que no tiene mucho a donde ir. En tanto Gaga está en su mejor momento y si alguno de los dos bandos está por cometer un error, perdónenme hermanos del Rock, no será Queen sino Lady Gaga. Si ella se anexa al grupo lo revivirá de Ipso Facto comercialmente hablando pero su carrera caerá en picada porque en este momento los fans que compran sus discos, show y mercancía no conoce a Queen y se sentirían defraudados por tal jugada.

Adoro a Queen con sus primeros discos, Freddie es uno de mis máximos pero hoy esto me causa risa.

Es cuanto

Messy Blues

jueves, diciembre 02, 2010

Viva Wikileaks

Esas teorías de conspiración en las que nadie creía.

Sorpresivo y truculento resultó aquello de que el periodista australiano Julian Assange colocara en su website, Wikileaks, información clasificada por el gobierno de los Estados Unidos y a la que incluso personal especializado no podía tener acceso hasta no alcanzar cierto nivel de confianza y capacidad. En un tris toda esa información estuvo al alcance de las manos tanto de interesados legales como de irresponsables y toda clase de maloras y buenoras en todo el mundo a través de la red y hoy es un tema que se maneja coloquialmente como divertido (y sorprendente) y a nivel diplomático como delicado. Interesante resulta que los EEUU están maquillando el impacto de eso para no ver rebajada su imagen ante el mundo toda vez que ahora tendrá que dar demasiadas explicaciones, diplomáticas también, para aclarar el asunto.

Pero en realidad el menor de los problemas de los gabachos es si alguien les cree o les deja de creer, de hecho a ellos siempre les ha valido madres si el mundo los quiere o los odia ya que la guerra es uno de sus mejores negocios y se han inventado demasiadas, comenzando por el excesivo autoataque a Pearl Harbor en 1941 para pretextar su ingreso a la segunda guerra que Hitler había inciado gracias a sus patrocinadores, Prescott Bush -abuelo de George W Bush- entre ellos. El verdadero problema de los Estados Unidos de América es el ridículo que un solo hombre -Julian Assange- les hizo pasar en lo que va de su dominio imperialista desde principios del siglo pasado. Lo que hombres y sus huestes como Fidel Castro, el Che Huevotes, perdón, Guevara, Hugo Chávez, Satán Husseim, Osama Ben Laden y toda una serie de fanáticos islamistas y hasta la Unión Soviética en su momento no pudieron conseguir, mengüar a los gringos, un solo hombre lo logró en un día. Aunque se reconoce su ardua labor de años para preparar ese golpe asestado que abrió la puerta trasera del gobierno mas poderoso y controlador del mundo poniéndolo en entre dicho.

Pero no es a los gobiernos (meros comparsas de los gringos) a los que les importe realmente lo que EEUU piensen del resto del mundo. Para los pinches gringos los únicos perfectos son ellos así que nadie debe esperar a que los weritos tengan buenos comentarios hacia los demás y de hecho el temor de los hijos del Tío Sam es la proliferación de la información en la gente común de todos los países una porque perderán esa imagen de resplandor que el mundo tenía hasta ayer de ellos -al menos en un buen porcentaje- y otra porque los grupos extremistas antiamericanos en todo el mundo tendrán una mejor idea de cómo establecer la logística de los puntos débiles de esa nación y eventualmente preparar una guerra psicológico-ideológica que respalde a mas agresiones de tipo, insisto, político-extremista. Es decir Julian Assange ha puesto en bandeja de plata a EEUU para sus enemigos, que son muchos, en los bandos realmente opuestos al modo de vida Norteamericano y eso sí que es peligroso... para Estados Unidos claro.

Pero analicémoslo un poco mas globalmente y de manera fría. Comencemos porque hasta el día de hoy y desde principios el siglo XX, los EEUU lograron establecer un colonialismo político-comercial-militar tan fuerte en buena parte del mundo que se convirtieron en dominadores del control (y órden) mundial de una manera sinuosa y casi imperceptible poniendo como pantalla cosas tales como el glamour de Hollywood, los automóviles de Henry Ford (patrocinador de grupos de supremacía blanca y miembro de Bilderberg y Skull & Bones) y las ventas outsourcing y por catálogo que eventualemnte dieron cábida a los multiniveles, eso entre muchas otras cosas que el mundo vio con buenos ojos dado que los gringos tuvieron el tino de hacer pasar a la raza blanca como prototipo de perfección y belleza pero sin dejar de lado lo mas importante que fue la creación de la centralita mas poderosa del perfil financiero del mundo: Wall Street, en donde se dieron cita los mas prominentes y acaudalados hombres de negocios dando a los EEUU el respaldo necesario para comprar derechos en países necesitados y en donde no se podía, era el ejercito el que se imponía así que a los EEUU no había modo de negarle nada ni de cómo ganarle.

Todo el siglo XX estuvo caracterizado por patrones culturales enfocados y orientados al prototipo norteamericano y de hecho los mejores fraudes teloneros de esa nación enmarcaron supuestos momentos de víctoria de la democracia como el tratado de Versalles que no era otra cosa que un ventajoso contrato que humilló a Alemania a tal grado que eso creó al partido NAZI. La supuesta victoria de los aliados sobre Japón y Alemania en 1945 estuvo tan maquillada que hoy en día resulta un tanto necio ponerse a disernir si los aliados realmente eran aliados y si aquello no tenía un siniestro trasfondo para hacerse nuevamente de los recursos naturales, financieros y territoriales de Alemania. Como sea Hitler no era ciertamente un angelito  -pinche vato racista- pero reconozcamos que él comenzó defendiendo su Alemania de lo colonialismos extranjeros -judíos y libaneses principalmente-. EEUU no entró a la guerra no porque quisiera considerarse neutral sino porque estaba calculando el momento preciso para tomar por sorpresa a un confiado Füherer. Otro momento que el Tío Sam quiso explotar al máximo fue la caída del Comunismo Soviético y su consecuente derribo del muro de Berlín en 1989. Democracia definitivamente no es algo que realmente describa al sistema de gobierno de Estados Unidos. Se le puede considerar como el mejor organizado pero definitivamente para nada como justo y en pro de la humanidad. Si EEUU festejó algo ese 1989 no fue la democracia sino haberle ganado la partida al único sistema que había cuestionado rabiosamente al país de Mickey Mouse, el sistema socialista que, dicho sea de paso, reconozco como obsoleto.

Pero la mafia de las élites políticas de los Estados Unidos tiene una serie de capítulos que debieron haber hecho reaccionar al mundo:
1.- La imposición sobre el dominio del canal de Panamá
2.- Las arbitrarias ocupaciones territoriales en Europa, Africa y Asia en los años 30 del siglo pasado
3.- La prostitución y paraíso fiscal otorgados a sus traficantes protegidos en las islas del Caribe como Cuba a través de Batista
4.- Los embargos internacionales económicos a las producciones de países en vías de desarrollo porque, de acuerdo a esto, hacían competencia desleal a las empresas comparsas de la mafia del gobierno estaounidense
5.- Ente muchas otras cosas, la insistencia de llamar "América" a Estados Unidos cuando América es América desde Alaska hasta la Tierra de Fuego (esas mamadas de norteamérica, centroamérica y sudamérica me parecen una soberana pendejada)
Ocultamente Estados Unidos propició cosas como:
1.- La caída de ciertos gobiernos inconvenientes a sus intereses (Chile, 1973)
2.- Las guerras de Vietnam y las Coreas
3.- El aislamiento al mundo de Cuba como nación
4.- Las que se me olviden
La mafia de Richard Nixon (Skull & Bones) está detrás de los magnicidios como los de:

1.- Mahatma Ghandi
2.- Francisco Fernando de Austria (haciendo pasar por culpable al radical nacionalista Gavrilo Princip y detonando la tensa situación de Europa que terminó en la Primera Guerra Mundial)
3.- Leon Trotsky (después de haber negociado con Stalin la liberación de prisioneros estadounidenses en Siberia y quitarle a Trotsky la protección que le brindaron en su estancia en Coyoacán)
4.- Aldo Moro
5.- Robert Kennedy
6.- Luis Donaldo Colosio (apoyando al grupo de Carlos Salinas de Gortari)
7.- Salvador Allende
8.- John F. Kennedy
9.- Carrero Blanco
10.- Los músicos Brian Jones y Jimi Hendrix
11.- Harvey Lee Oswald
12.- Ernesto "Ché" Guevara
13.- El ex Beatle John Lennon
14.- Índira Ghandi
15.- Saddam Husseim
Y de intentos fallidos como:

1.- Alfonso XIII
2.- Hitler (en mas de una ocasión y con negociaciones entre EEUU y nazis opositores a Hitler)
3.- Juan Pablo II
4.- Mónica Seles
5.- Andy Warhol
6.- Hugo Chávez
Irónicamente a principios de los años noventa la credibilidad de EEUU inició su decadencia y un profético atentado en un estacionamiento del WTC en 1993 demostró que los grupos de poder que controlan aún hoy a EEUU y al mundo tenían en serio un enemigo al que lejos de vencer fortalecieron derivando en el 2001 en aquella tragedia del WTC en la que miles de personas inocentes perdieron la vida. (pero consideremos que Ben Laden es socio comercial de los Bush, conste) Es aquí a donde quería llegar.

Estados Unidos es ciertamente uno de los sistemas mejor organizados y capacitados para reconstruirse por inercia pero también es uno de los sistemas mas tramposos, impositivos y maniqueistas por no decir que es el más en todo eso. Pero sería injusto generalizar ya que al pueblo de Estados Unidos yo lo respeto, su gente no es el gobierno y el gobierno no es su gente.

Los gabachos tienen cosas que a mí me gustan mucho como:
1.- Las guitarras Fender
2.- El Blues
3.- Los Levi's
4.- El Jack Daniel's
5.- Tina Turner
6.- El Country
Pero por años las mafias de Bilderberg y Skull & Bones han utilizado su cercanía a las élites del poder para controlar y dominar a través de sus infiltrados en la CIA, el FBI y el gobierno mismo y es aquí donde me causa cierta tranquilidad saber que aquello de las "Teorías de Conspiración" no eran del todo jaladas de los pelos y hoy quienes me atacaron o me criticaron eso tendrán que pensarlo dos veces.

El asunto es que hoy, Diciembre 2 de 2010, EEUU enfrenta, no una crísis, sino una situación de vergüenza internacional y al mismo tiempo una situación de riesgo por lo que mencioné al principio: los documentos de Julian Assange han puesto en frágil posición a Estados unidos como nación ante sus detractores al otro lado del mundo. Si yo fuera Julian Assange pediría asilo a Irán o a Hugo Chávez porque lo que serán sus siguientes años de vida se la pasará huyendo de la implacable mano del Gobierno de los Estados Unidos de Ámerica.

Vientos Julian Assange!, mis respetos para tí..

...sin nada personal contra el pueblo de Estados Unidos que, en mi opinión, es gente que le gusta trabajar para que los mantenidos del Gobierno, la CIA y el FBI sigan jugando a ser los superhéroes y gastando un dinero que no es suyo.

Estados Unidos: ya cambién de gobierno por favor y revivas esa cultura artística que los hace grandes como pueblo

Es cuanto

Messy Blues

jueves, diciembre 18, 2008

Entrevista a Jesús de Nazareth

El periodista suizo Heinrich Unheimlich, famoso por su penetrante espíritu investigativo y por las osadas entrevistas que pudo conseguir en su dilatada carrera profesional, nos volvió a sorprender recientemente. Sin revelar nunca cómo lo obtuvo, pudo establecer contacto con Jesús de Nazareth, quien aparentemente estaba de incógnito en nuestro planeta, y forzarlo a responder algunas preguntas. Se dijo en un primer momento que el reportaje era apócrifo, pero la cinta de audio (un viejo cassette convencional de grabadora manual), sometida a las más rigurosas pruebas –en centros académicos del más alto nivel e incluso en la NASA–, demostró su autenticidad. No pudo tomar fotos (según contó luego Unheimlich, al querer fotografiarlo usando su teléfono celular, el mismo se bloqueó inexplicablemente… ¿Milagro?). De todos modos, aún quedando en las tinieblas los pormenores de la entrevista, lo importante es que la misma pudo realizarse y luego difundirse.

No pueden dejar de mencionarse dos aspectos importantes, aparentemente marginales al contenido específico de la nota periodística, pero que dan un talante de lo que allí está en juego: por un lado, la grabación del reportaje está hecha en alemán con acento de Zürich en su primera parte, cambiando luego al francés –cambio que inopinadamente hizo el entrevistado– para seguir más tarde en arameo, lengua que, al no ser comprendida por el entrevistador, hizo dar por terminado el reportaje en forma un tanto abrupta. Y un segundo elemento no menos significativo cual es el hecho que, dos días después del encuentro –aparentemente fue en un centro comercial de Ámsterdam, según una versión, o en un hotel en El Cairo, según dicen otros– Unheimlich perdió el habla, que no ha vuelto a recuperar hasta la fecha, y desarrolló un repentino cáncer de próstata.

Gracias a avatares del destino, hoy llegó a nosotros esta riquísima pieza, no digamos ya del periodismo sino de la producción cultural universal, que ahora ponemos a disposición de los lectores en idioma español. Entendemos que la ocasión es más que propicia, dada la cercanía de la cristiana fecha de la Navidad. Ustedes juzgarán.

____________

Heinrich Unheimlich: Jesús, ¿qué anda haciendo por aquí casi de incógnito?

Jesús: Bueno…. no es la primera vez que lo hago. Habitualmente suelo darme una vuelta por aquí a ver cómo están las cosas. Y permítame decirle que nunca antes me habían descubierto, por lo cual lo felicito: es usted muy perspicaz. En verdad me sorprende que haya podido identificarme. Dígame: ¿cómo lo hizo?

Heinrich Unheimlich: Mire, no se ofenda, pero ahora yo diría que vamos a invertir los papeles. Ahora, quien pregunta soy yo, ¿de acuerdo? Luego, después de la entrevista, si le parece, le cuento los detalles de cómo lo identifiqué. Pero, volviendo a lo que decíamos… ¿así que regularmente viene de incógnito por aquí? ¿Y cómo encontró las cosas ahora?

Jesús: Mal, muy mal. La verdad es que siempre le damos seguimiento a este planeta, nos interesa mucho…

Heinrich Unheimlich: Perdón que lo interrumpa: habla en plural. "Le damos seguimiento" dice. ¿Quién además de usted?

Jesús: Pues, mi padre. Fue él quien hizo todo esto. Y –se lo digo entre nosotros, en privado– a veces se arrepiente. A veces se reprocha por qué se dejó llevar por la pasión inventando esta especie tan rara que son ustedes, y se arrepiente. Pero ya es tarde, no hay marcha atrás. En más de una oportunidad, para reparar ese "error", como suele decir, pensó en eliminar toda la especie. De ahí que permitió que desarrollen las armas de destrucción masiva, fundamentalmente las nucleares. Pero nunca se termina de decidir si hacerlas usar. También considera muy cruel la extinción total. Si bien la especie humana es insoportable, absurda en algunos casos, incomprensible a veces, también tiene cosas muy lindas, muy simpáticas.

Heinrich Unheimlich: ¿Como cuáles?

Jesús: Bueno…muchas, numerosas, numerosísimas. Ustedes no son sólo estupidez; también han hecho cosas importantes, muy lindas. Además de hacer la guerra, por ejemplo, y entre otras cosas, hacen arte, aman a sus hijos, a veces se enamoran, a veces filosofan y dicen cosas bien interesantes, bien profundas. Claro que no hay que olvidar la contracara de todo eso: son egoístas, muy violentos, son muy conservadores, les asusta mucho el cambio, y en estos últimos tiempos han desarrollado una enfermiza cultura de apego a las cosas materiales que ustedes mismos producen. Hay que reconocer que a veces son realmente inteligentes. Yo me sorprendí mucho cuando en estos últimos años empezaron a inventar todos estos artefactos tan llamativos que les reportaron enormes cambios: máquinas para volar, que ustedes llaman aviones, máquinas para ir por debajo del agua, todos los aparatos para comunicarse a la distancia: el telégrafo, el teléfono, la radio, la televisión, el internet. No han logrado dominar aún la telepatía, pero no falta mucho para que lo hagan. Bueno, todo eso realmente me tiene sorprendido. Y a mi padre también. Porque de verdad que él no había planificado todo esto. Él solo dejó la posibilidad abierta; de ahí en más, fueron ustedes los que dieron estos pasos. Y de verdad que los felicito.

Por otro lado, como le venía diciendo, no hay dudas que todas esas cosas, cuando uno lo ve desde afuera, sorprenden gratamente. Y hacen pensar en que la humanidad no es tonta. Claro, después cuando empieza a profundizar… se agarra la cabeza. Tienen internet… ¡para ver pornografía! Me imagino que usted debe saber, bien informado como está al ser un destacado periodista, que una tercera parte de las consultas que se hacen en la red de redes, es para mirar pornografía. No es que esté mal tener apetitos carnales, no, por supuesto. Para eso mi papá les dio la facultad del deseo. ¿O acaso no es grato desear, derretirse de ganas por alguien? Pero, ¡qué pobreza espiritual tener que contentarse con mirar a alguien desnudo en una pantalla!, ¿no? Cosas como esas son las que me abren –o nos abren, mejor dicho– esas dudas: mi padre, a veces con una sonrisa bonachona y mesándose la barba, dice entenderlos y que él así lo quiso. Pero otras veces –y yo soy de esa idea también– piensa que son demasiado tontos, demasiado miedosos ante la vida. Prefieren ver un cuerpo desnudo en una pantalla en vez de tocarlo con sus propias manos. ¿Por qué ese miedo absurdo? Prefieren la mentira y la hipocresía en vez de buscar la verdad. No entiendo por qué esa pusilanimidad, no lo entiendo. Prefieren decir que está todo bien, mientras sufren como condenados.

Bueno, pero me voy por la tangente. Usted me preguntaba qué cosas buenas tienen los humanos. Mire: muchas. Por ejemplo, hacen música, que es algo hermoso, angelical. Y no importa qué música, de las innumerables variedades que tienen. Eso siempre es algo lindo, grato, que alegra el espíritu. La estupidez comienza cuando con esa fiebre enfermiza por el apego a lo material y ese insaciable afán de poderío que se ve tanto en estos últimos años de su historia, comienzan a vender musiquita empaquetada. Por eso le digo que siempre están oscilando entre lo genial (en música han hecho cosas geniales, de verdad. Mire el alemán van Beethoven; pese a estar sordo musicalizó una oda a la alegría, ¿no le parece genial? Bueno, o cualquier música: ¿escuchó alguna vez un ukelele sentimental? Se lo recomiendo, Unheimlich); pero para no irnos por la tangente, le decía que siempre basculan entre lo genial y lo ramplón. Hacen músicas hermosas, y al mismo tiempo componen enlatados estúpidos que se obligan a consumir pagando para escucharlos. Claro que, en eso, el jueguito es más complicado: son algunos pocos los que se aprovechan de la gran mayoría. Son unos pocos los que ganan dinero vendiendo basura, y la gran mayoría silenciosa agacha la cabeza y consume las modas. En música eso se ve con palmaria claridad. ¿Me entiende lo que le quiero decir? Al lado de creaciones realmente geniales ustedes hacen estupideces que no parecen posibles. ¿Por qué ese afán perpetuo de dominarse unos a otros? ¿Por qué esa lucha interminable por el poder?

Heinrich Unheimlich: ¿Y usted que cree? ¿Por qué su papá nos hizo así?

Jesús: Como le decía: a veces se arrepiente de haber hecho eso. Pero también tiene sentido que sean así, si uno lo piensa bien. Como son finitos, tienen los límites siempre a la mano (la muerte está siempre presente, envejecen, se ponen decrépitos o, para graficarlo de un modo muy evidente: al lado de la belleza que puedan tener, se tiran pedos, con lo cual todo se afea –y todos, varones y mujeres, se los tiran, todos…–), pues bien, como la finitud los inunda por todos lados, el poder es lo que les puede hacer sentirse menos frágiles, es la puertita hacia la plenitud. O es lo que, al menos, les provoca la sensación de plenitud. Todos ustedes están condenados a envejecer, a corromperse, a morirse, todos ustedes son siempre falibles, viven presa de los miedos, saben las cosas siempre limitadamente, irremediablemente tienen que decidir ser varón o mujer porque todo al mismo tiempo no se puede…; es decir: como la vida de los humanos está inexorablemente marcada por sus límites (viven tirándose pedos, en otros términos: comen manjares que luego se transforman en flatulencias), el ejercicio del poder los hace sentir menos limitados. De ahí que estén buscándolo perpetuamente. ¿A quién de ustedes no les gustaría ser dios? Tener poder –aunque sean cuotas mínimas: el varón sobre la mujer, el europeo –presuntamente civilizado– sobre los supuestos salvajes del África, el rico sobre el pobre, el adulto sobre el joven– tener poder es alejarse de los límites, aunque sea un poquito. El poder siempre hace sentir impune, absoluto, inmortal. Por eso viven inventando historias que les permita fantasear con todo eso: Superman actualmente, o cualquier héroe de las mitologías históricas en todos los pueblos que han pasado por el planeta. ¿A quién no le gusta ser como un actor triunfador de Hollywood, o como Schumacher, o como John Lennon, que llegó a decir que era más famoso que yo? ¿Me entiende?

Heinrich Unheimlich: Creo que sí. ¿Pero por qué su papá nos hizo así, tan limitados entonces?

Jesús: Vaya pregunta, mi amigo… ¿A quién no le gusta ser dios? Pregúnteselo a mi padre… Pero yo vine al mundo hace dos mil años para tratar de ayudar un poco a soportar esos problemas, para hacer más llevadera la vida pese a todos esos límites. Yo traté de enseñar a vivir sin tantas angustias, sin fascinarse tanto con la búsqueda del poder.

Heinrich Unheimlich: ¿Y qué dice: lo consiguió?

Jesús: ¿Me lo está preguntando en serio? Vamos, Unheimlich: ¡no sea estúpido! ¿No ve acaso cómo está el mundo? A veces soy yo el que se arrepiente de haber venido, me arrepiento de haberme hecho tantas expectativas. Con toda sinceridad le digo que yo pensaba que iba a ser más fácil la transformación ética de los seres humanos. Pero veo que eso no es fácil. No digo que no se pueda cambiar, no, por supuesto que no. Ahí está el socialismo como una promesa abierta. Y eso no ha terminado, créame que no. La historia sigue, y lo que se creía un triunfo absoluto de los grandes capitales hace unos años atrás, hoy se derrumba como castillo de naipes con la crisis financiera internacional. La gente es tonta, pero no tanto. Se deja explotar porque no le queda otra alternativa, pero llega un momento en que se rebela. "Pena sobre pena y pena hace que uno pegue el grito. La arena es un puñadito, pero hay montañas de arena". Creo que eso lo dice claramente: es un poema de un cantor argentino que quizá conozca: Atahualpa Yupanqui. No le puedo decir que fracasé en mi intento de hace dos mil años; pero veo que las cosas son más complicadas de lo que creía. Los que se suponía tenían que ser mis sucesores para seguir predicando ese mensaje de contestación contra el poder –que fue revolucionario en su momento, créame, por eso a mí me crucificaron los romanos–, los que tenían que seguir con mi ejemplo, es decir: la iglesia católica, mire cómo terminaron: una institución con el poder más descomunal durante mil años, dueña de riquezas y conciencias, que se permitió matar a cuanta persona se le opuso, y que ahora, aunque un poco debilitada, sigue siendo lo más contrario a lo que yo vine a enseñar. ¿Cómo podría entender usted que mis sucesores vistan ropas de oro y piedras preciosas si yo vine a combatir esas flaquezas? ¿Cómo puede entender que, en mi nombre, se quemó viva a tanta gente, en nombre del amor? Algo no funcionó ahí.

Heinrich Unheimlich: Habló del amor. Usted predicó aquello de poner la otra mejilla luego de ser abofeteado, de amarse los unos a los otros –bueno: John Lennon decía algo parecido, ¿no?– Pero si observamos detenidamente el mundo, lo que menos encontramos es amor. El amor eterno de los enamorados se termina muy pronto, después de la luna de miel, y las relaciones entres las personas no son muy amorosas que digamos precisamente (se venden más armas que libros, o que flores). ¿Qué pasó con su enseñanza?

Jesús: A veces me lo cuestiono, sí. Quizá fui un poco ingenuo, lo reconozco. Vez pasada hablaba con Quetzalcóatl en un encuentro de dioses que tuvimos en el monte Olimpo, y fue él quien me abrió los ojos al respecto. Yo pensaba que la gente respondería mejor a mi mensaje, que verdaderamente haría un acto de arrepentimiento y buscaría cambiar cuando se diera cuenta de su condición. Pero no sabía con exactitud cómo los había programado mi padre. Veo que la angustia ante la vida que tienen ustedes –que no he encontrado en los seres de otros planetas– es más fuerte de lo que me imaginaba, de ahí que la búsqueda del poder los tiene demasiado trastornados. Viven siempre pensando en sí mismos, siempre preocupados en ver cómo triunfan a costa del otro. Son demasiado individualistas, "narcisistas" para decirlo con un término que inventaron sus psicólogos y me parece muy bueno: viven fascinados y enamorados de ustedes mismos, por eso les cuesta tanto amar al otro. Piensan en primera persona, sueñan en primera persona, el otro les es un instrumento para conseguir sus fines, nada más. Yo creí que lo lograría, pero no sabía bien en la que me metía. Por eso, dos mil años después, rectificaría mi mensaje: no los llamaría tanto a amarse sino a respetarse, lo cual ya es muy mucho pedir.
Mire, Unheimlich: se lo voy a decir con una parábola. Ustedes se aman tanto a sí mismo, les cuesta tanto amar a otro, que está más que demostrado que el 98,5% se procura placer a sí mismo sin compañero sexual, masturbándose.

Heinrich Unheimlich: ¿Y el otro 1,5 por ciento?

Jesús: Es manco. (Risas)

Heinrich Unheimlich: Tiene buen sentido del humor, por lo que veo. Hablando de otra cosa, pronto está de cumpleaños. ¿Qué dice al respecto?

Jesús: Eso, de verdad, me tiene asqueado. Ahora, al menos en una buena parte del mundo, festejan mi cumpleaños, el número 2008 para ser más exactos, tirando la casa por la ventana. Pero vea cómo lo celebran: ¡ni una imagen mía por ningún lado! En mi lugar vino a instalarse ese gordito con risa estúpida vestido de payaso, que no entiendo de qué vive riéndose. ¿Se da cuenta? ¿Entiende lo que le quiero decir? Todo el mundo dice ahora: ¡feliz navidad!, y creo que ni siquiera sabe lo que está festejando. Pregúntele usted a cualquiera que come como condenado en mi fiesta de cumpleaños y chupa como una esponja quién es ese flaco ascético que andaba por ahí harapiento predicando la igualdad hace dos mil años atrás, y seguro que no lo va a saber. Pero seguro que compró regalitos y puso una imagen del gordito este que le mencionaba en su casa. ¿Por qué nadie me pone un pastel con velitas para que las sople? ¿Alguien me preguntó si no me gustarían mariachis para festejar mi cumpleaños? No, nada de eso… Yo hablé de valores espirituales, de lucha contra la ostentación y la frivolidad del poder, de solidaridad genuina, de igualdad para todos y todas –bueno, en mi época no importaba la cuestión de género, se hablaba sólo en masculino–, y ahora celebran mi cumpleaños olvidándose de mí y reemplazando mi mensaje por un consumismo voraz y por un imbécil que se ríe invitando a comprar locamente. ¡Es triste! Pero no hay que darse por vencidos. Yo sigo viendo luz al final del túnel, aunque cueste mucho.

Heinrich Unheimlich: ¿Ve luz? ¿De verdad? ¿Y cuál es el futuro de la humanidad entonces, Jesús?

Jesús: [A partir de aquí Jesús comienza a hablar en francés] Ah…, está pidiendo demasiado. Como me imagino que comprenderá, no puedo darle mayores precisiones. Lo que sí le adelanto es que la historia no está terminada. Aunque los que alientan el consumismo interminable que promueve Santa Klaus crean que ganaron la batalla, se equivocan. En ese sentido, parafraseando a ese buen pensador que tuvieron ustedes en el siglo XIX llamado Hegel, podríamos decir que "el amo tiembla aterrorizado delante del esclavo, porque sabe que inexorablemente tiene sus días contados". Por más parafernalia militar que los amos desarrollen para cuidar sus privilegios, la justicia se va a imponer. No hay espada –ni misil nuclear, digamos hoy día–, por más poderosa que sea, que pueda imponerse sobre la justicia.

Heinrich Unheimlich: ¿Se refiere a la justicia divina, al Juicio Final?

Jesús: ¡No, compañero! ¿De qué justicia divina me está hablando? Quiero decir que la gente, lentamente, va abriendo un poco más los ojos. Antes, cuando yo andaba correteando por los desiertos de Galilea –¡todavía me acuerdo la sed que pasaba ahí!– el emperador, el amo esclavista, eran casi dioses, intocables, impunes. ¿Quién osaba enfrentárseles? Y otro tanto pasaba en otras latitudes: los chinos no podían mirar a los ojos a su emperador. Lo mismo era con cualquier mandamás. Cualquier teocracia –en el Asia, en América– podía decidir con la más absoluta naturalidad sobre la vida de un súbdito. ¿Quién le ponía freno a esos poderes? Lo mismo podía hacer el varón con su mujer. ¿Quién iba a protestar por eso? Pero las cosas están cambiando, mi amigo. La gente va abriendo un poco más los ojos. No sé si habrá sido mi enseñanza, no lo sé. A veces, cuando visito cualquier centro comercial para esta época, unos días antes de mi cumpleaños, me sorprendo y pienso que todo mi esfuerzo fue en vano. ¿Cómo es posible que unos pocos, poquísimos, desde sus limusinas blindadas o desde un pent house que puede costar varios millones de dólares, decidan la vida de las grandes mayorías planetarias? ¿Cómo es posible que a las masas, igual que en mi época en el circo con los gladiadores y los leones, se las siga engañando de esa manera, ahora con todos los nuevos artificios tecnológicos? Parece que las cosas no cambian, y eso llevaría a la desesperanza. Pero no es tan así, Unheimlich: las cosas cambian.

Heinrich Unheimlich: Sí, claro … pero permítame decirle que la gente ya no se siente tan creyente como antes. Los católicos aún siguen los ritos, por ejemplo el de festejar la Navidad, o el de casarse por la iglesia o bautizar a sus hijos, pero la religiosidad va perdiendo importancia en el mundo moderno, más guiado por los jet supersónicos y las tarjetas de crédito que por un mensaje místico.

Jesús: Exactamente. Eso es lo que estoy tratando de decirle: la gente cambia. Y agregaría: ¡felizmente! Si no, aún seguiría en las cavernas. Pero no: hay cambios, siempre. La historia no está terminada. No quiero anticiparle para dónde seguirán esos cambios. Es más: nos pusimos de acuerdo con mi viejito que eso no lo vamos a revelar por ahora. Pero, aunque parezca que no, las cosas se mueven. Como dijo aquel italiano famoso que la iglesia casi cocina en la hoguera: eppur si muove.

Heinrich Unheimlich: Entonces, haciendo un balance de estos primeros dos mil años de su trabajo, ¿qué diría?

Jesús: [Comienza a hablar en arameo y el periodista corta la entrevista]
mmcolussi@gmail.com

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