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viernes, agosto 07, 2026

Marshall y Masha; y su diálogo de letras chiquitas

Desmontando el mito de la Rusia siempre arruinada


Alrededor de dos años atrás, en una conversación post-cena entre hijas, madre y abuela; se habló de una raíz que las chicas en casa tenemos, la eslava con orgullo cosaco. Explicar las razones de por qué actualmente vivimos en México tomaría una publicación completa pero es importante decir que para nosotras (abuelita, mamá, hermanas y yo) la idea de hogar es el lugar donde eres feliz, con claros y oscuros, porque siempre los hay, y México recibió a mis padres en los años setenta por cuestiones diplomáticas, y nos recibió bien (no, no fuimos refugiados). El punto en este caso fue la historia de mi bisabuela, piloto del 558° Regimiento femenino aéreo del ejército soviético en la Segunda Guerra Mundial.

No daré pormenores sobre ese tema porque es sencillo buscarlo usando Google y plataformas de inteligencia artificial (aunque no garantizo la veracidad total). Mi propósito es, primero, aceptar la invitación que me hicieron en este medio para escribir artículos (Gracias Tona Hendricks!) y, luego, tocar el tema de las Brujas de la Noche, que fue como los nazis (los enemigos) llamaron a ese regimiento que ya mencioné antes. Inspirada por la conversación de aquella noche hace dos años (y un poquito más), pensé en escribir una ópera rock. Sé que existe una canción del grupo metalero Sabaton sobre las Brujas de la Noche, y me gusta esa canción, pero no existe una obra completa que hable de ellas, así que decidí crear el concepto de una.

El problema es que el concepto soviético genera muchos prejuicios por su naturaleza no alineada al modelo estadounidense y no faltan quienes asumen que la niñez de la heroína podría iniciar desde una Rusia pobre, como la gente en occidente piensa que era la Rusia en manos bolcheviques, siempre en crisis y en pobreza. Semejante idea es equivocada. En la vida real, la protagonista creció bien, en una granja, y sí es cierto que la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se recuperaban del desastre que dejó la Primera Guerra Mundial pero la hambruna y pobreza que tanto se ha destacado en los documentales de historia se concentró en regiones disidentes, también en Siberia y en el oriente de la nación, región que linda con Corea y China y cuyas costas casi tocan Alaska y Canadá.

Habría que aclarar que en el momento en que Stalin y Hitler crearon (sin firmar, ninguno de los dos cobardes) el pacto Molotov-Ribbentrop, la URSS estaba creando una infraestructura mayor a la que todos los países de Europa juntos tardaron años en crear. Hablamos de líneas de ferrocarril, tranvías, telégrafos y hasta líneas telefónicas que, en Europa Occidental y Estados Unidos, estaban reservadas para la gente con dinero. El movimiento soviético también eliminó la idea de que existían diferencias de clases y diferencias de razas y de comunidades étnicas. Mientras en Paris, Londres, Madrid, Roma, Berlín, y todo Estados Unidos, la gente de raza afro, la oriental y la latinoamericana era segregada. Primer gran punto.

Sobre la ópera rock


Cuando se escribe una obra sobre la historia, la tentación de usar los clichés del cine es grande. A veces nos han vendido la idea de que para ser un héroe bajo el cielo soviético tenías que huir de la miseria o luchar forzado por un régimen. Pero la historia real de mi bisabuela Nadya —y la de miles de chicas que volaron en el 588.º Regimiento— fue muy distinta. Se alistaron para defender a su patria. Ellas querían retribuir lo que la nación les había dado; un hogar, una raíz y un orgullo.

Nadya no creció en la miseria ni bajó la cabeza bajo ningún drama de folletín. Creció en el campo, en una granja, con pan en la mesa, dignidad y una infancia tranquila rodeada de su gente.

Lo que cambió su vida no fue la política interna, fue la invasión nazi. Fue ver media Ucrania (y el resto de la URSS) arder, ver sus pueblos destruidos y a su gente amenazada por una maquinaria de exterminio. Ella no se alistó en la aviación por desesperación ni por la tiranía de Stalin; se alistó por amor a su tierra y por la rabia digna de defender su hogar. Volar de noche en aviones de lona y madera, con el motor apagado entre los reflectores enemigos, no lo hace alguien que se siente miserable; lo hace alguien que tiene algo valioso que proteger.

Reducir el origen de nuestras mujeres ancestrales a la caricatura de pobreza y tiranía es quitarle lo más grande que tuvieron, que fue su propia voluntad, su valentía y su verdad. En la rock ópera, por consecuencia, la infancia de Nadya no sería una tragedia gris. Es la luz de la tierra que luego saldría a defender en los cielos. Porque para honrar a las Brujas de la Noche, primero hay que tener el respeto de contar la historia como realmente ocurrió.

Esos Marshalitos de Netflix dominguero necesitan saber que…

A mí me gustan muchas cosas estadounidenses, hay muchas más de las que la gente suele poner en una lista de ocurrencias. Comencemos por su sistema de comercio que los rescató de la gran depresión en los años veinte del siglo pasado y al mismo tiempo logró derrotar a las mafias citas en Chicago y Nueva York. Ese sistema de ventas por catálogo fue genial, revolucionario y muy copiado y logró que toda la producción manufacturera y sus procesos comerciales diera empleos a mucha gente.

Los norteamericanos crearon el sistema de producción en serie, el sistema de créditos familiares y de negocios y la comunicación entre ciudades que optimizó el crecimiento social. Y creo que muchos que viven allá no pueden desmentirme porque, es verdad, los Estados Unidos crecieron muy rápido en un tiempo récord. En geopolítica no los menciono porque, en ese punto, son los villanos. Pero crearon cosas geniales como las guitarras eléctricas, el horno de microondas, y muchas otras cosas que valdría la pena citar, pero que me tomarían espacio. Sin embargo, se les reconoce.

Pero hablemos de la Rusia y la Ucrania siempre arruinados.

¿¿Siempre arruinados?? Un vistazo a los datos reales de la reconstrucción soviética. Avalados por estadísticas de la CIA sobre el PIB soviético e historiadores como Alec Nove o Stephen Kotkin, occidentales.

El Mito: La URSS/Rusia siempre fue un país arruinado y económicamente fallido.

El Contexto que omiten: En 1945, la URSS no estaba mal administrada, estaba devastada por el fascismo. Perdió 27 millones de vidas y un tercio de su riqueza.

El Hecho: Sin ayuda externa (sin Plan Marshall), para 1950 la industria se había levantado. En los años 50 el PIB crecía al 6% anual. En 1961 pusimos al primer hombre en el espacio.

La Conclusión: El sistema soviético tuvo graves errores políticos y deficiencias estructurales al final, eso es cierto, pero negar la hazaña titánica de la gente de esa generación para levantar un continente en ruinas no es "conocer la historia", es deshonestidad intelectual.

Desmontando el mito de esa Rusia siempre arruinada

El objetivo de mi post no es negar los problemas del modelo soviético, sino contextualizar el punto de partida y la magnitud del esfuerzo. Y, por supuesto, quitarle el sombrero a los John Wayne que insisten en que las espuelas en las botas son mejores que las kirzas sobre la nieve, enfrentando osos y lobos.

El costo real de la Segunda Guerra Mundial (La Gran Guerra Patria)

Muchos en Occidente comparan la recuperación de Europa Occidental (apoyada por el Plan Marshall) con la de la URSS, olvidando la escala de la destrucción que se establece así:

Pérdidas humanas.- La URSS perdió alrededor de 27 millones de personas (casi el 14% de su población total).

Destrucción material: La invasión nazi destruyó más de 1,700 ciudades y pueblos, 70,000 aldeas, 31,000 fábricas y dejó sin hogar a 25 millones de personas.

Infraestructura: Se perdieron el 65% de las vías férreas en la zona ocupada y el 60% de la ganadería.

Sin un Plan Marshall versión Europa Oriental, la URSS tuvo que reconstruirse completamente sola, ya que rechazó (y prohibió a su bloque) el dinero del Plan Marshall estadounidense por razones de dignidad.

Como podemos ver, a pesar de perder un tercio de su riqueza nacional y casi el 15% de su población en la guerra, para 1948 la producción industrial soviética ya había superado los niveles previos a la guerra (1940).

El Milagro Económico de Posguerra (1945 - 1960)

Decir que siempre estuvieron en la ruina ignora que entre los años 50 y 60 la URSS tuvo tasas de crecimiento que rivalizaban o superaban a las de Occidente. Ejemplo es lo siguiente:

Crecimiento del PIB: Durante los años 50, la economía soviética creció a un promedio anual estimado de entre el 5% y el 6% (según datos calculados incluso por la CIA en sus informes de la Guerra Fría).

Industrialización acelerada: Se reconstruyeron gigantes industriales como la cuenca del Donbás (donde está Lugansk, donde nací) e infraestructuras masivas como la central hidroeléctrica del Dniéper en tiempo récord.

Superpotencia Científica: En menos de 15 años tras estar devastados por los nazis, la URSS pasó de la ruina a liderar la carrera espacial. Si no lo creen, chequen:

1954: Primera central nuclear del mundo para uso civil (Obninsk).

1957: Primer satélite artificial (Sputnik).

1961: Primer hombre en el espacio (Yuri Gagarin).

Bienestar Social y Calidad de Vida proporcionados por el estado (El contraste real con un sistema similar que, en otros países, cuesta mucho dinero)

Si bien el consumo de bienes ligeros (ropa de moda, electrodomésticos) siempre estuvo por detrás del capitalismo occidental, la URSS garantizó indicadores sociales que pocos países devastados por una guerra lograron tan rápido:

Analfabetismo: Erradicado casi al 100% (partiendo de una población zarista mayoritariamente analfabeta).

Vivienda (Las Jrushchovkas): Aunque hoy se ven grises, el programa masivo de vivienda de Krushev en los años 50 y 60 sacó a decenas de millones de familias de sótanos y chozas comunitarias, dándoles departamentos privados con calefacción central y agua corriente por primera vez.

Esperanza de vida: Pasó de unos 40 años en la época zarista y los años 20 a bordear los 68-70 años en la década de 1960, igualando casi a EE.UU. en ese periodo específico.

Personalmente respetaré la calidad y el crecimiento de los países de occidente en medida de lo posible. Aceptaré que los Estados Unidos son una potencia y aceptaré también que sus modelos de bienestar para ricos son atractivos, pero también debo defender la identidad de mis raíces.

Con este artículo voy a perder muchas amistades, me queda claro, pero tengo un clan y una estirpe que debo defender y hacer valer su lugar en la historia. Porque, al final, ni History Channel, ni Netflix, ni Prime Video, ni DW, ni BBC, ni Fox News han dicho una palabra real de lo que fue la URSS, solo se limitan a mencionar las dictaduras de Stalin y Putin. La historia misma, a nivel universal, ha omitido a las Brujas de la Noche y sobrevalora el multi promocionado Desembarco de Normandía. Algo es cierto, quienes vencieron a los nazis en Berlín, fueron los soviéticos. Les guste o no tal hecho a los occidentales que defienden aquello de America First.

Y de paso les traigo algunas anotaciones, para debatir sobre esa URSS siempre en ruinas y esa América Grandiosa.

Mártires de la Lucha Antirracista en EE. UU.

Dr. Martin Luther King Jr. (1929–1968). Pastor bautista y el rostro más emblemático del movimiento por los derechos civiles. Promovió la resistencia no violenta, la desegregación y el derecho al voto de los afroamericanos. Fue asesinado por un francotirador en Memphis, Tennessee.

Malcolm X (El-Hajj Malik El-Shabazz) (1925–1965). Líder y orador fundamental que denunció con vehemencia la supremacía blanca y la violencia institucional. Fue asesinado mientras daba un discurso en Nueva York.

Medgar Evers (1925–1963). Veterano de la Segunda Guerra Mundial y secretario de campo de la NAACP en Misisipi. Trabajó activamente para registrar votantes negros y desmantelar la segregación escolar. Fue emboscado y asesinado frente a su casa por un miembro del Ku Klux Klan.

James Chaney, Andrew Goodman y Michael Schwerner (1964). Conocidos como los Mártires del Verano de la Libertad. Chaney (afroamericano) y Goodman y Schwerner (ambos blancos y judíos) trabajaban juntos registrando votantes afroamericanos en Misisipi. Fueron emboscados, linchados y asesinados por una turba de miembros del Ku Klux Klan que contaba con la complicidad de la policía local.

Jonathan Myrick Daniels (1939–1965). Estudiante de seminario de la Iglesia Episcopal (blanco) que viajó a Alabama para ayudar en la integración racial. Murió al interponerse entre el cañón del arma de un oficial de policía y una joven activista afroamericana de 17 años (Ruby Sales), salvándole la vida.

Viola Liuzzo (1925–1965). Ama de casa y activista blanca de Detroit que viajó a Alabama para transportar en su automóvil a manifestantes pacíficos tras las marchas de Selma a Montgomery. Fue perseguida en la carretera y emboscada por miembros del KKK, quienes le dispararon mortalmente.

Víctimas Inocentes

Emmett Till (1941–1955). Un niño afroamericano de solo 14 años procedente de Chicago que fue secuestrado, torturado y salvajemente asesinado en Misisipi tras ser acusado falsamente de haberle silbado a una mujer blanca. El impacto de ver las fotos de su funeral con el ataúd abierto impulsó masivamente el Movimiento por los Derechos Civiles.

Las cuatro niñas de Birmingham (1963). Addie Mae Collins (14), Denise McNair (11), Carole Robertson (14) y Cynthia Wesley (14). Fueron masacradas cuando miembros del KKK colocaron dinamita en la Iglesia Bautista de la Calle 16 en Birmingham, Alabama, un punto de reunión clave para el movimiento antirracista.

El Monumento a los Derechos Civiles en Montgomery, Alabama (diseñado por la renombrada arquitecta Maya Lin), rinde homenaje a 40 mártires reconocidos oficialmente entre 1954 y 1968, aunque la violencia racial cobró la vida de miles de personas más a lo largo del siglo XIX y XX.

Como nota medio muy personal de mi parte, y aunque los Beatles me aburren horrores, hay una canción de ellos que sí me gusta, Blackbird, de 1968, que ellos hicieron como un mensaje de aliento hacia las mujeres afroamericanas que luchaban por sus derechos civiles en el sur de Estados Unidos, inspirado particularmente por eventos como los de los nueve de Little Rock (Arkansas) que intentaban desegregar las escuelas.

El Llanero Solitario y Superman son cool, pero las Brujas de la Noche fueron reales.

Escribió: Irina Briseño Elizarova

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Corrección de estilo y redacción: Maximiliano Líverant


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